domingo, 30 marzo, 2025

Donald Trump anunció aranceles del 25% a todos los autos que no sean fabricados en Estados Unidos

En un nuevo paso de su guerra arancelaria, el presidente de Estados Unidos Donald Trump anunció este miércoles que impondrá un impuesto del 25% a todos los autos importados. 

El mandatario aseguró que esta medida generará un «enorme crecimiento» en la industria automotriz de su país y generará inversiones y nuevos puestos de trabajo. La medida, aseguró, entrará en vigencia el próximo 2 de abril y la recaudación comenzará el día siguiente.

Estados Unidos: Donald Trump pondrá aranceles del 25% a todos los autos importados

Si bien el mandatario dijo en reiteradas oportunidades que los aranceles a las importaciones de autos serían una política definitoria de su presidencia, apostando a que los costos generados por los impuestos harían que una mayor parte de la producción se traslade a Estados Unidos, advierten que esta medida sea perjudicial para la industria.

Los fabricantes de estadounidenses con plantas en el país aún dependen de Canadá, México para obtener piezas y vehículos terminados, lo que significa que los precios de los autos podrían aumentar y las ventas podrían disminuir mientras se construyen nuevas fábricas.

El anuncio de Trump ya tuvo un impacto en el mercado automotriz y las acciones de General Motors cayeron esta tarde por encima del 3%, mientras que las de Stellantis, empresa dueña de Peugeot, Citroën, Opel, Vauxhall, Fiat, Alfa Romeo, Jeep, Chrysler y Dodge, bajaron casi un 4%.

Trump anunció aranceles del 25% «para todos los coches no fabricados en Estados Unidos». «Lo que vamos a hacer es imponer un arancel del 25% a todos los automóviles que no se fabriquen en Estados Unidos», dijo el presidente norteamericano en la Casa Blanca.

«Vamos a cobrarles a los países por hacer negocio en nuestro país y por llevarse nuestros empleos, nuestra riqueza y muchas otras cosas que se han estado llevando durante años», sostuvo Trump sin mencionar todo lo que ha benficiado también a EEUU el comercio internacional.

El anuncio de las nuevas políticas arancelarias sobre las importaciones de coches llegó una semana antes del bautizado como «Día de la Liberación» -el próximo 2 de abri-, cuando se espera que la Casa Blanca despliegue el mayor paquete de tarifas sobre las importaciones. Según Trump, los aranceles son el primer paso para impulsar la reindustrialización de Estados Unidos.

Como viene ocurriendo con sus comunicados sobre los aranceles, a conferencia de este miércoles fue una decisión de última hora, anunciada poco antes por la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt. El anuncio arancelario, que amenaza con provocar un terremoto en el sector automovilístico estadounidense, coincide con el escándalo de seguridad nacional sobre el chat de guerra en Signal, filtrado por error.

Un nuevo capítulo de la «guerra de aranceles» de Donald Trump

Los aranceles a los automóviles son una de las medidas que el presidente estadounidense llevaba tiempo anunciando. En una conferencia desde su mansión de Mar-a-Lago el pasado mes de febrero, Trump afirmó que también gravaría la importación de productos farmacéuticos y microprocesadores. Fue entonces cuando dijo que «probablemente» los aranceles para los coches serían del 25 %.

A principios de marzo, después de que entraran en vigor los aranceles del 25% a las importaciones mexicanas y canadienses, la Casa Blanca rectificó y otorgó un mes de gracia al sector automovilístico. La administración Trump anunció que aplazaba la aplicación de las tarifas a los vehículos tras la petición de exención de los tres grandes fabricantes de automóviles estadounidenses: Ford, General Motors y Stellantis. La tregua concedida entonces afectaba a todos aquellos vehículos incluidos en el tratado T-MEC, la versión renovada del NAFTA con México y Canadá, que Trump firmó durante su primer mandato y que ahora parece querer hacer saltar por los aires.

Además, el lunes pasado Trump firmó una orden ejecutiva que impone un arancel del 25% a todas las importaciones de países que compren petróleo o gas a Venezuela.

La medida entrará en vigor el próximo 2 de abril y tiene como objetivo añadir más presión económica sobre el gobierno de Nicolás Maduro y sus aliados internacionales, especialmente China, el mayor comprador de crudo venezolano.

Trump justificó su decisión al señalar que el régimen de Maduro constituye una «grave amenaza» para la seguridad nacional y la política exterior de Estados Unidos, añadiendo además la presunta infiltración de miembros de la banda criminal venezolana, Tren de Aragua, en territorio estadounidense.

En paralelo, su administración extendió hasta el 27 de mayo el permiso que permite a la petrolera estadounidense Chevron operar de forma limitada en Venezuela, evitando así una salida abrupta del país.

La noticia de la orden ejecutiva causó un aumento inicial del 1,5% en los futuros del petróleo, según Reuters, pero las ganancias se moderaron tras conocerse la extensión de la licencia a Chevron.

La orden ejecutiva establece que los aranceles también se aplicarán a las compras indirectas de crudo venezolano, es decir, a través de intermediarios, y se mantendrán durante un año después de la última importación registrada por el país afectado.

Más Noticias

Noticias
Relacionadas