lunes, 31 marzo, 2025

El gobierno espera al FMI contando los dólares que le quedan

Como si se tratara de una carrera contrarreloj, el gobieno sigue apostando a que la demora en el ingreso de fondos originados en un supuesto (nada hay aún confirmado) nuevo acuerdo con el FMI, no sea mayor al tiempo que le queda al Banco Central para poder seguir haciendo frente al flujo permanente de divisas (ya no es goteo) en el mercado financiero, sin que se le disparen a niveles inmanejables las cotizaciones del dólar.  

En el episodio de este miércoles, se repitió el escenario de pérdidas de reservas del Banco Central y leve aumento, a la vez, de las cotizaciones del dólar financiero. Los valores de referencia de ese segmento de mercado ya se consolidan por encima de los 1300 pesos. Los bursátiles, el dólar MEP y el «contado con liqui», se ofrecieron a 1305,15 pesos al cierre de la jornada, con un aumento a lo largo de la misma de 5 a 7 pesos por unidad. Una magnitud baja en porcentaje, pero suficiente para seguir haciendo crecer la preocupación. 

Este miércoles hubo menos operaciones en el mercado futuro de divisas, (el dólar de cobertura a través de contratos de compraventa coin vencimiento a fin de año), lo que dio lugar a un leve recorte de las subas de los días anteriores. Pero en el mercado oficial, el MULC, el Banco Central tuvo que volver a desprenderse de divisas para cubrir la escasez de oferta. Esta vez, fueron 48 millones de dólares de ventas netas, con lo cual acumula un saldo en rojo de 747 millones de dólares en lo que va de marzo (quedan apenas tres jornadas hábiles). 

La particularidad del dato es que si el Banco Central cierra el mes con saldo negativo por sus operaciones en el mercado mayorista, cortará una racha de siete meses consecutivos de saldos favorables. Hasta el mes pasado, la preocupación del Banco Central (confesado recientemente por su vicepresidente) es que sólo podía retener el 30 por ciento del saldo favorable en sus reservas, porque el resto se le esfumaba en el pago de otras obligaciones del sector público con el exterior y en las intervenciones en el mercado para controlar el valor del dólar bursátil. Ahora el problema es mucho mayor: dejó de tener ese saldo favorable.

Como reflejo de esa situación, las reservas internacionales (brutas) cayeron a 26.246 millones de dólares, el nivel más bajo desde el 30 de enero de 2024, es decir a 50 días de haber asumido Javier Milei y su equipo económico las responsabilidades ejecutivas. .

Cabe recordar que el dato de reservas internacionales se informa con un retardo de 48 horas: es decir que no registra aún las variaciones de los últimos dos días. Que, como es notorio, fueron negativas. Y para llegar a ese dato se debe computar, además de los movimientos en el MULC, los que realiza el Banco Central en la plaza bursátil para evitar una disparada del MEP y el CCL. Este miércoles, se estima (el dato nunca se conoce oficialmente en el mismo día) que intervino con venta de divisas por unos 200 millones de dólares (comprando bonos que son ofrecidos por los fondos particulares que demandan los dólares).

Con esta operación, el Banco Central habría acumulado intervenciones por 1361 millones de dólares en ocho jornadas consecutivas. Es decir, desde el viernes 14 de marzo inclusive: el día en que Milei, cayendo la tarde, le dio el puntapié inicial al escándalo Libra$, el memecoin que movilizó una estafa que superaría los 250 millones de dólares y que lo involucra al Presidente y algunos personajes próximos.

Por su volumen, este nivel de intervención del Banco Central para controlar el dólar es la más significativa y preocupante. La demanda es fuerte por parte de fondos de inversión –locales y del exterior– y algunas empresas con importante capacidad financiera, que están pasando sus activos en pesos a dólares. El apuro es porque se especula que el acuerdo del FMI vendrá con devaluación asociada. Y si no hay acuerdo, la devaluación sobrevendrá igual por presión de la demanda y falta de divisas del gobierno para evitarla. 

Este jueves llega sumamente cargado. El gobierno confía en tener dos novedades positivas. Si no fuera así, el panorama se le torna incierto. Una, es que vencen letras de la deuda del Tesoro en pesos por nada menos que 9,2 billones (millones de millones de pesos). Si no se renuevan prácticamente en su totalidad (sus poseedores deberían aceptar otras letras con vencimiento posterior por un valor similar: el mentado roleo), el temor es que los pesos que se retiren se vuelquen al mercado cambiario, agregándole una presión alcista quizás insoportable. Este miércoles, en el gobierno confiaban en llegar a un acuerdo con los bancos para facilitar el «roleo». A qué costo, o a cambio de qué, no se sabe. 

La otra novedad a la cual prestarle atención es a la conferencia de prensa que ofrece en Washington la vocera del FMI todos los jueves. Si oficializa que el staff técnico ya elevó la propuesta de Acuerdo de Facilidades Extendidas con Argentina a consideración del Directorio, al gobierno de Milei le significará un gran alivio. Si, en cambio, Julie Kosack sólo ofrece respuestas evasivas, habrá que preocuparse. 

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