Funcionarios estiman que los fondos para sostener el esfuerzo bélico podrían agotarse en junio, mientras se aguarda la resolución de bloqueos a la ayuda financiera internacional.
Según estimaciones de funcionarios nacionales y extranjeros, Ucrania dispondría de fondos suficientes para cubrir el gasto de su defensa solo hasta el próximo mes de junio. Esta situación se produce en un contexto de incertidumbre respecto a la llegada de decenas de miles de millones de euros en ayuda comprometida por sus principales aliados.
El apoyo occidental ha sido crucial para el país desde el inicio de la invasión rusa a gran escala. Sin embargo, una serie de reveses recientes han reducido significativamente su margen de maniobra. Entre ellos se destacan el veto de Hungría a un préstamo de 90.000 millones de euros de la Unión Europea, disputas sobre el último paquete de ayuda del Fondo Monetario Internacional y una iniciativa fallida de la OTAN para el suministro de armas.
Andriy Pyshnyi, gobernador del banco central de Ucrania, declaró esta semana que, de no concretarse los fondos internacionales, la institución podría verse obligada a reanudar los préstamos directos al Ministerio de Finanzas para cubrir salarios de tropas, trabajadores y servicios esenciales.
La nueva inyección de fondos de la UE, prevista para comenzar pronto, quedó en entredicho luego de que el primer ministro húngaro, Viktor Orbán, anunciara que bloquearía los desembolsos. Orbán condicionó la liberación a que Ucrania reanude el tránsito de petróleo ruso a través del oleoducto Druzhba. El destino del préstamo probablemente permanezca en suspenso al menos hasta después de las elecciones generales en Hungría, previstas para el 12 de abril.
Por su parte, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, calificó las tácticas húngaras como «chantaje» y advirtió que, sin acceso a estos fondos, el ejército enfrentará falta de financiamiento, afectando la producción de drones y la compra de sistemas de defensa aérea. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, aseguró a Kiev que la UE cumplirá con el préstamo «de una forma u otra».
Este estancamiento también podría complicar las conversaciones sobre 30.000 millones de euros adicionales en financiamiento que la UE espera asegurar de otros países. Paralelamente, Ucrania enfrenta dificultades para cumplir con los compromisos del último programa de préstamos del FMI por 8.100 millones de dólares, aprobado el mes pasado, en medio de un enfrentamiento político interno que retrasa reformas fiscales solicitadas por el organismo.
