El presidente de Estados Unidos instó a los legisladores republicanos a resolver el financiamiento del ICE y la Patrulla Fronteriza antes del 1° de junio, utilizando un mecanismo legislativo especial.
En el contexto del cierre parcial del gobierno federal de Estados Unidos, que afecta el financiamiento del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), el presidente Donald Trump estableció una fecha límite. Según informó el medio Politico, Trump instó a los legisladores republicanos a resolver la situación del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) y la Patrulla Fronteriza en las próximas semanas, endureciendo su postura.
Con el 1° de junio como plazo, se evalúa en el ámbito legislativo utilizar el proceso de reconciliación para aprobar los proyectos de financiamiento. Este recurso, según explica el instituto Brookings, permite al Senado aprobar una ley presupuestaria con mayoría simple, tras una conciliación entre ambas cámaras del Congreso. Esto facilitaría a los republicanos aprobar la partida en el Senado solo con sus votos, ya que cuentan con los legisladores necesarios para alcanzar dicha mayoría.
La estrategia implica una modificación, especialmente para la Cámara de Representantes, donde previamente se rechazaron acuerdos que diferenciaban la financiación del DHS y de las agencias de aplicación de la ley migratoria. Con las nuevas directivas, el presidente de la Cámara Baja, Mike Johnson, deberá negociar para obtener un proyecto unificado que permita el atajo legislativo.
El objetivo principal es garantizar el financiamiento del ICE y la Patrulla Fronteriza. Algunos congresistas incluso manifestaron la intención de una ley que asegure los fondos a largo plazo, concretamente a diez años. Más allá de eso, algunos republicanos también plantearon incluir otras cuestiones en la negociación presupuestaria, como el financiamiento relacionado con conflictos internacionales.
Mientras tanto, aunque la agencia enfrenta restricciones presupuestarias, varias de sus funciones continúan operativas. El ICE, por ahora, mantiene sus tareas. Lo mismo ocurre con el Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS), que obtiene parte de su financiamiento de las tarifas que pagan los solicitantes. Otras dependencias, como el Departamento de Estado o el Departamento de Trabajo, trabajan con normalidad al tener su financiamiento garantizado.
