La municipalidad de Texas City publicó un comunicado sobre el descubrimiento de monedas de oro valuadas en millones, vinculándolo a una leyenda local, pero luego aclaró que se trataba de una inocentada.
El 1° de abril, la página oficial de Texas City publicó un informe en el que aseguraba que, durante trabajos de dragado en el dique de la ciudad, operarios habían encontrado monedas de oro antiguas, comúnmente conocidas como doblones. El mensaje indicaba que el valor del hallazgo podía alcanzar varios millones de dólares y lo vinculaba a una leyenda sobre piratas del siglo XIX, específicamente a los hermanos Pierre y Jean Lafitte y al capitán James Campbell.
«Durante el reciente dragado rutinario del dique de Texas City, los operarios hicieron un descubrimiento inesperado: monedas de oro», informó la ciudad en sus redes sociales. «Con un valor estimado de millones de dólares, se cree que el oro es un tesoro pirata perdido», añadió el comunicado, que también mencionaba que parte del supuesto botín se exhibiría en el museo local y el resto se usaría para financiar obras públicas.
El Museo de Texas City se sumó a la publicación, invitando a sus seguidores a ver el «legendario hallazgo». Sin embargo, en el texto oficial aparecían pistas como agradecimientos a empresas con nombres como «April Foolery Enterprises» y «Gotcha Incorporated», lo que llevó a varios usuarios a sospechar que se trataba de una broma.
Horas más tarde, la propia Texas City aclaró que todo había sido una inocentada con motivo del «April Fool’s Day» o Día de los Inocentes. «Esta no fue la idea favorita de nuestro Director de Obras Públicas para el Día de los Inocentes», señaló la entidad.
La broma se basó en una historia con raíces reales. La costa de Galveston y Texas City estuvo efectivamente vinculada a operaciones de corsarios y contrabando a principios del siglo XIX. Figuras como Jean Lafitte y James Campbell son parte del folklore local, y existen leyendas sobre tesoros escondidos en la zona. La tradición del Día de los Inocentes, donde empresas e instituciones públicas participan en bromas, fue el contexto en el que se desarrolló este anuncio ficticio.
