Tras el hallazgo sin vida de Eduardo Bentancourt, su perfil público en X pasó a modo privado. La Justicia investiga su muerte y el origen de fármacos hospitalarios encontrados en el lugar.
El caso del enfermero Eduardo Bentancourt, de 44 años, hallado muerto en un departamento de Palermo el viernes pasado, incorporó un nuevo elemento digital a la investigación. Según reportaron seguidores, su cuenta en la red social X, que era pública, pasó a modo privado tras conocerse la noticia de su fallecimiento.
Bentancourt fue encontrado sin signos vitales, sentado en una silla, con sangre en la boca y una punción venosa en el brazo. En el lugar, la Policía de la Ciudad secuestró 112 ampollas de fármacos de uso hospitalario, como propofol y fentanilo, además de jeringas y tres teléfonos celulares. La Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N° 21 investiga si la muerte fue por sobredosis y el origen de los medicamentos, en el contexto de investigaciones por desvío de anestésicos.
Amigos y conocidos del enfermero, quien había llegado a Buenos Aires hacía un mes en busca de empleo, rechazaron las hipótesis de suicidio o muerte voluntaria. Una amiga citada por LA NACION sostuvo que es «técnicamente imposible» autoadministrarse la cantidad de anestésicos hallada y que Bentancourt no tenía recursos para acceder a ese volumen de medicación.
El cambio en la configuración de su cuenta de X, identificada con el usuario @eduxxx_33, impide ahora conocer el historial de publicaciones e interacciones. En la descripción del perfil, Bentancourt mencionaba su signo zodiacal, orientación sexual, invitaba a colaboraciones para su cuenta en OnlyFans y cerraba con una frase en inglés. No hubo comunicado oficial que explicara el cambio a privado.
La investigación también detectó que el enfermero tenía un perfil en la plataforma OnlyFans, un dato que abre preguntas sobre una faceta menos conocida de su vida privada. Por el momento, no hay información judicial que vincule este perfil con la causa.
Oriundo de Gualeguaychú, donde trabajaba en el Hospital Centenario, colegas y familiares realizan una colecta para trasladar sus restos. Sus pares describen su trayectoria profesional como intachable.
