A través de un movimiento administrativo, los funcionarios de alta jerarquía del Poder Ejecutivo recibieron incrementos salariales que superan el 100% en un período de cinco meses, mientras se mantienen excluidos el Presidente y la Vicepresidenta.
Un reciente movimiento administrativo puso fin al congelamiento salarial para la alta jerarquía del Poder Ejecutivo, otorgando incrementos que superan el 100% en un período de cinco meses. Según los datos que circularon, los ministros pasaron de percibir un salario bruto de $3.584.006 en diciembre de 2025 a proyectar un ingreso de $8.020.866 para mayo de 2026.
El salto inicial fue el más significativo: solo entre diciembre y enero, la actualización rozó el 99%. Los secretarios, por su parte, pasarán de cobrar $3,2 millones a $7,3 millones en el mismo periodo.
Para intentar contener el impacto en la opinión pública, la medida incluyó una cláusula que excluyó del beneficio al presidente Javier Milei y a la vicepresidenta Victoria Villarruel. El Presidente mantiene su sueldo en torno a los $4 millones y la Vicepresidenta en $3,7 millones.
La decisión también impactó en figuras de alta exposición como el jefe de Gabinete, Manuel Adorni. Con estos incrementos, los salarios de los altos funcionarios superan ahora los 8 millones de pesos mensuales.
Este movimiento se da en un contexto donde otros sectores, como empleados públicos y docentes, negocian paritarias que buscan empatar la inflación, y donde recientemente se habían calificado como un «lujo» inalcanzable aumentos significativos para las jubilaciones que comprometieran el equilibrio fiscal.
