Profesionales de la salud construyen autoridad y comunidad en plataformas digitales, marcando un cambio en la difusión de información médica.
El acceso a la información médica ha experimentado una transformación profunda en los últimos años. Mientras que tradicionalmente circulaba en circuitos cerrados como revistas especializadas y congresos, hoy las redes sociales y plataformas digitales han abierto nuevos canales. En este contexto, muchos profesionales de la salud han comenzado a posicionarse como referentes digitales, combinando evidencia científica con habilidades comunicativas.
El concepto de líder de opinión en medicina no es nuevo para la industria farmacéutica, pero ha incorporado una dimensión digital clave. «La esencia se mantiene: se trata de alguien con autoridad en su especialidad y reconocimiento entre colegas. Lo que cambia es el escenario donde ejerce esa influencia», explica Leonardo Biolatto, médico jefe de contenidos de IntraMed.
Este cambio redefine el rol del profesional. «El médico deja de ser el único proveedor de información y pasa a ser el intérprete experto», señala Diego Pereyra, director global de Salud de Softtek. Muchos pacientes llegan al consultorio después de buscar información online, por lo que la capacidad de contextualizar y comunicar con claridad adquiere un valor central.
Hoy se valoran habilidades como comunicar con claridad en redes, producir contenido propio y mantener una presencia consistente en plataformas especializadas. «Saber explicar, elegir formatos adecuados y mantener coherencia en el tiempo se vuelve parte del capital profesional», agrega Biolatto.
Iniciativas como el Novo Digital Lab, realizado por el laboratorio Novo Nordisk en México a fines de 2025, buscan capacitar a profesionales en el uso estratégico de herramientas digitales. El programa formó a médicos en creación de contenido y buenas prácticas para difundir información basada en evidencia, respondiendo a una demanda creciente de información de salud online.
Desde la industria se destaca que la construcción de autoridad en salud digital viene de la mano de la legitimidad científica, respaldada por la comunidad médica y la evidencia disponible.
