Tras una temporada de reconocimientos por ‘El agente secreto’, el actor brasileño analiza el valor del cine como herramienta de pensamiento y memoria, mientras avanza en el remake de ‘El sabor de la cereza’.
Wagner Moura vivió un año intenso con la película ‘El agente secreto’, que le valió un Globo de Oro y una nominación al Oscar. Aunque no ganó la estatuilla de la Academia, el actor asegura que el recorrido de la cinta y su resonancia con el público fueron más significativos que cualquier premio. La película, que ahora llega a la plataforma Mubi, aborda temas como la memoria y las dictaduras en América Latina, generando discusión en un contexto global donde estos debates recobran fuerza.
En una entrevista, Moura profundizó en su proceso actoral para interpretar a un personaje que resiste desde la contención y lo íntimo, alejándose de los arquetipos heroicos. El actor, conocido por interpretar figuras marcadas por lo político, explicó que la clave para evitar la repetición es centrarse en la dimensión humana y las contradicciones de cada personaje, más que en las ideas que puedan representar.
Actualmente, el brasileño se encuentra filmando el remake de ‘El sabor de la cereza’ junto al director argentino Lisandro Alonso, un proyecto que describe como un aprendizaje y una oportunidad para soltar seguridades y explorar nuevas formas de actuación. Moura considera que está en un momento de expansión en su carrera, buscando diversificar registros sin abandonar su interés por el cine político e histórico.
Para el actor, el cine mantiene su vigencia como una herramienta para pensar el mundo, abrir preguntas y recuperar historias de manera fragmentaria, sin ofrecer respuestas definitivas. Insiste en que el valor de una obra reside en su capacidad para generar reflexión y diálogo, más allá del reconocimiento en ceremonias de premiación.
