El vicepresidente estadounidense regresa a Washington tras una gira internacional que generó reacciones políticas y análisis sobre su desempeño.
WASHINGTON.- El líder de la minoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer, se refirió a las gestiones diplomáticas del vicepresidente JD Vance durante el fin de semana. Las declaraciones se produjeron luego de la derrota electoral del primer ministro húngaro Viktor Orbán, quien había recibido el apoyo de Vance en Budapest, y de la falta de un acuerdo de paz con enviados iraníes en Islamabad.
El gobernador de California, Gavin Newsom, utilizó una metáfora del boxeo para referirse a la situación. La mirada sobre el vicepresidente también se extendió a analistas políticos y redes sociales. Los pasos en Hungría y Pakistán son analizados en un contexto donde el mandatario enfrenta resistencias internas por el impacto del conflicto en Medio Oriente.
«Vance regresa a Washington habiendo clavado el último clavo en el ataúd de Orbán, y habiendo fracasado en alcanzar un acuerdo con la Guardia Revolucionaria en Pakistán. Un viaje desastroso para su posición política», evaluó Colby Badhwar, analista del Centro de Análisis de Política Europea (CEPA).
Vance había viajado a Budapest cinco días antes de las elecciones en Hungría para trasladar el apoyo al líder nacionalista Orbán. Las elecciones terminaron con una derrota para Orbán luego de 16 años en el poder.
En febrero del año pasado, el vicepresidente había generado reacciones en Europa con un discurso en la Conferencia de Seguridad de Múnich. En esa oportunidad, dio un apoyo velado a partidos de extrema derecha europeos, una postura que Berlín calificó como una injerencia electoral.
Según Harry Enten, analista de datos de CNN, Vance es el vicepresidente menos popular de la historia norteamericana en comparación con sus predecesores en la misma etapa de su mandato. Enten describió un marcado descenso en su popularidad desde que asumió el cargo.
Según los promedios de las encuestas presentados por el analista, al mismo momento del mandato la demócrata Kamala Harris registraba -13; el republicano Mike Pence, -7; el demócrata Joe Biden, +4, y el republicano Dick Cheney, +37. «Esto podría formar parte de una tendencia a largo plazo en la que los vicepresidentes se vuelven cada vez más impopulares», advirtió Enten.
