La medida de fuerza de los profesionales de la obra social para jubilados cumple su segunda jornada, generando preocupación por la atención a los adultos mayores y el impacto económico en el sector médico.
El paro convocado por los médicos del Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados (PAMI) cumplió este miércoles su segundo día consecutivo. La medida de fuerza se enmarca en un contexto de ajustes económicos y tiene un doble impacto: por un lado, afecta directamente la economía de los profesionales de la salud, y por otro, repercute en la atención de los adultos mayores afiliados a la obra social.
Desde el sector médico, manifestaron su preocupación por la situación de los jubilados. «Es durísimo ver que eligen un solo medicamento para comprar porque si no no comen», indicaron fuentes del gremio, reflejando las dificultades que atraviesan muchos beneficiarios.
El conflicto laboral pone en evidencia los desafíos que enfrenta el sistema de salud público y de obras sociales en Argentina, en un momento de redefinición de políticas económicas.
