El Concejo Municipal de la ciudad fronteriza votó por unanimidad una ley que impone requisitos estrictos a empresas privadas que busquen edificar este tipo de instalaciones, aunque no las prohíbe explícitamente.
Los funcionarios de El Paso, Texas, aprobaron una nueva ley que incluye impedimentos para que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) construya centros de detención de migrantes. La normativa, aprobada por unanimidad el pasado 13 de abril, contiene requisitos que buscan darle a la ciudad una mayor autoridad sobre los terrenos privados, limitando aspectos como el tamaño máximo de los edificios.
Entre las principales condiciones figuran puntos que, aunque no prohíben explícitamente los centros, buscan dificultar significativamente su aprobación dentro de los límites de la ciudad. El gobierno de El Paso reconoce que no tiene autoridad sobre propiedades federales, pero en su lugar puede imponer restricciones y códigos locales a empresas privadas que operen en terrenos privados para tales fines.
A su vez, la medida instruye a los empleados municipales a que informen a sus supervisores en caso de que agentes del ICE visiten alguna instalación de la ciudad. El personal municipal deberá redactar revisiones y presentar propuestas de borrador en las próximas semanas para su aprobación final, tras lo cual se determinará la entrada en vigor de estas reglas.
La propuesta en El Paso responde a preocupaciones por las condiciones en instalaciones existentes, como Camp East Montana, donde se han reportado muertes bajo custodia y una alta frecuencia de llamadas de emergencia por crisis médicas y de salud mental. Un informe de Associated Press recopiló testimonios de detenidos que reportaron incidentes graves, incluyendo convulsiones con traumatismos craneales.
La iniciativa también surge como respuesta a los temores de los ciudadanos frente a informes sobre nuevos recintos de este tipo en la jurisdicción, como el anunciado en enero del año pasado para albergar hasta 8500 personas.
