El italiano superó a Benjamin Bonzi en tres sets y lamentó la ausencia del español en Roma y Roland Garros por una lesión en la muñeca.
El italiano Jannik Sinner comenzó su camino en el Masters 1000 de Madrid con una victoria trabajada frente al francés Benjamin Bonzi. Tras ceder el primer set en un tie-break ajustado, el número uno del mundo logró imponer su jerarquía para cerrar el partido con parciales de 6-7 (6/8), 6-1 y 6-4, demostrando una gran capacidad de adaptación a las particulares condiciones de altura que ofrece la capital española.
Más allá de su rendimiento en la cancha, el foco principal estuvo en las declaraciones del italiano sobre la baja de Carlos Alcaraz. El español confirmó que no podrá participar en Roma ni defender su corona en Roland Garros debido a una persistente lesión en su muñeca. Sinner no ocultó su tristeza y fue contundente ante los medios: «El tenis es un deporte mucho mejor cuando él está». Para el italiano, la relación entre ambos trasciende la competencia pura.
Sinner destacó que el circuito necesita figuras como Alcaraz para seguir creciendo y se mostró optimista sobre su recuperación, aunque pidió cautela: «Creo que va a volver más fuerte que antes, pero las lesiones siempre son duras». El objetivo del entorno de Alcaraz es que pueda regresar para la temporada de pasto en Wimbledon.
La ausencia de Carlos Alcaraz en Roma y Roland Garros altera el tablero de ajedrez en el circuito ATP. Para Sinner, quien recuperó el número uno mundial tras su victoria en Montecarlo, la baja de su principal competidor representa un desafío anímico y deportivo: pierde al rival que más exigía su techo competitivo en la gira de polvo de ladrillo, pero al mismo tiempo se le abre una oportunidad histórica para consolidar su liderazgo y alejarse en la carrera por la cima del ranking aprovechando los puntos que el español dejará vacantes.
