El máximo tribunal estadounidense permitió que el estado de Texas implemente su rediseño de distritos para las elecciones de 2026, revocando una suspensión previa. La decisión, dividida, genera debate sobre la representación de minorías.
La Corte Suprema de Estados Unidos resolvió este lunes 27 de abril que el estado de Texas podrá implementar su nuevo mapa de distritos electorales en las elecciones de 2026. Así, quedó sin efecto la decisión anterior de un tribunal federal que había suspendido el rediseño ante cuestionamientos vinculados con la representación de minorías.
El fallo se dictó en el caso Abbott v. League of United Latin American Citizens (Lulac) mediante un procedimiento abreviado que dejó sin efecto la resolución previa. Con esta intervención, el tribunal habilitó la utilización inmediata del nuevo mapa mientras continúan los procesos judiciales. La resolución no contó con unanimidad: las juezas Sonia Sotomayor, Elena Kagan y Ketanji Brown Jackson expresaron su desacuerdo.
El rediseño de los distritos fue aprobado por la legislatura estatal en 2025, en un proceso realizado fuera del calendario habitual posterior al censo. La medida altera los límites geográficos de múltiples distritos en el estado. Así, Texas queda autorizado a organizar los comicios federales del presente año bajo esta nueva configuración territorial.
Se estima que el esquema podría mantenerse vigente hasta el próximo ciclo de redistribución previsto para 2030, salvo que una resolución judicial posterior determine lo contrario. El nuevo mapa afectará principalmente a ciudades como Houston, Dallas y Austin. En estas zonas, los límites se modificaron para expandir o mezclar distritos, lo que, según los demócratas, divide comunidades que antes votaban juntas o une barrios que estaban separados.
Las demandas que dieron origen al litigio sostuvieron que el rediseño afecta la representación de votantes latinos y afroamericanos. La nueva distribución podría diluir el peso electoral de ciertos grupos. “Los legisladores de Texas aprobaron los mapas de mitad de década en agosto de 2025 en respuesta a una carta del Departamento de Justicia de EE.UU. que instaba al estado a desmantelar los distritos electorales debido a su composición racial”, señaló en un comunicado la organización Maldef, que representa a Lulac en la demanda contra Abbott.
El gobierno de Texas defendió la legitimidad del proceso al sostener que los nuevos distritos reflejan criterios válidos para la organización electoral. El gobernador Greg Abbott consideró la resolución como un respaldo a la planificación estatal. “Los nuevos distritos congresionales reflejan mejor nuestra representación en Washington D.C. con los valores de nuestro estado”, señaló Abbott en un comunicado. “Esta es una victoria para los votantes de Texas, para el sentido común y para la Constitución de EE.UU.”, agregó.
El nuevo mapa podría influir en la distribución de escaños en la Cámara de Representantes. Según estimaciones citadas por Texas Standard, la configuración favorecería a candidatos del Partido Republicano y podría ayudarlos a obtener cinco escaños adicionales en el Congreso.
Desde sectores opositores, dirigentes demócratas cuestionaron el reciente fallo de la Corte Suprema y señalaron que el tribunal no abordó de manera suficiente los planteos sobre discriminación en la representación política. “Hoy, la Corte Suprema no protegió la Constitución”, dijo el representante Gene Wu, líder de la minoría en la Cámara de Representantes estatal, en un comunicado. “Protegió el mapa racista de Greg Abbott y le dio a Donald Trump exactamente lo que exigía de los republicanos de Texas”, señaló.
