El operador bursátil Alexis Tschubarov analizó la situación actual del mercado argentino, marcado por la lateralización, dudas sobre el dólar y un creciente interés en renta fija.
El operador bursátil Alexis Tschubarov dialogó con Canal E y ofreció un panorama sobre el mercado argentino, que atraviesa una etapa de cautela, con escasa dinámica en acciones, incertidumbre cambiaria y un fuerte interés en renta fija.
“Venimos de unas semanas bastante tranquilas, mercado lateralizado desde hace un poco más de un mes”, afirmó Tschubarov, quien agregó: “Creemos que no va a seguir la tendencia de baja de la última semana, sino más bien una lateralización”.
En cuanto al dólar financiero, señaló que el MEP podría sostener cierta presión alcista moderada: “Probablemente, 10 pesos más, 10 pesos menos, puede seguir alguna tendencia un poquito más al alza, pero sin mucha fuerza”. Sin embargo, remarcó que el problema central es otro: “No hay mucha expectativa de un gran mercado de corto plazo, porque le falta dinámica de negocios”.
Uno de los puntos destacados fue la flexibilización para el giro de dividendos. Para Tschubarov, esta apertura puede ser positiva incluso para el mercado cambiario. “A la economía también le hace bien que empiece a haber más demanda de dólares, porque empieza a equilibrar un poco la oferta y la demanda”, sostuvo. También vinculó esa señal con una mejora estructural para los activos argentinos: “Argentina tiene, a partir de poder abrir el mercado de cambios, la chance de ser emergente, y eso hacer colapsar el riesgo país”.
Respecto del manejo oficial del cepo, el entrevistado defendió el gradualismo: “Creo que hubiese sido un colapso rápido si esto lo abrían de entrada”. En este sentido, planteó: “Me da la sensación de que ahora es un buen momento para que vayan abriendo los distintos cepos que faltan abrir”. Pero advirtió que el principal problema no es solo político, sino de credibilidad de largo plazo. En una de sus definiciones más fuertes, dijo que “para mí el riesgo es la pendularidad histórica de la Argentina”, y explicó que esa lógica lleva a que “todo el mundo que hace, aprovecha esta ventana de tiempo para dolarizarse”.
