Un pequeño cordero, bautizado como Chapito, sobrevivió a un accidente en la Autopista Los Libertadores en Chile. Su madre murió tras ser atropellada al intentar auxiliarlo. El caso conmueve y destaca la labor del Santuario Empatía.
Una historia de supervivencia y amor maternal llegó desde Chile. En la Autopista Los Libertadores, a la altura de Colina, una oveja y su cría fueron atropelladas por un vehículo que se dio a la fuga. El hecho fue presenciado por la ciclista María Cáceres, quien alertó a Federico Koch, fundador del Santuario Empatía.
Según relató Eliana Albasetti, esposa de Federico y cofundadora del santuario, el pequeño cordero había escapado de un campo aledaño. Al ser impactado, sus gritos desesperados hicieron que su madre corriera hacia él, siendo también arrollada. «El conductor se dio a la fuga, como lamentablemente ocurre en muchas ocasiones», señaló Albasetti.
Federico Koch acudió de inmediato al lugar y trasladó a ambos animales a un centro veterinario. La oveja adulta estuvo internada siete días con múltiples fracturas, pero no logró sobrevivir. «Hicimos todo lo humanamente posible, pero su cuerpo no resistió», recordó Eliana.
El cordero, al que llamaron Chapito, fue operado exitosamente por la veterinaria Tamara. Tras semanas de cuidados intensivos, yeso y rehabilitación, hoy corre libre por el santuario, donde convive con otros 57 animales rescatados, además de cuatro perros y dos gatas. Su historia fue cubierta por el canal Mega de Chile, convirtiéndolo en un símbolo de resiliencia.
«Aunque sabemos que salvar a un animal no cambia el mundo… el mundo cambia por completo para ese animal», reflexionaron desde el santuario, que continúa su labor de rescate autogestionado.
