Un hombre de origen indio que recibió una orden de deportación en 1994 logró naturalizarse tras cambiar de identidad. Tres décadas después, un registro histórico de huellas dactilares permitió detectar el fraude.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos (DOJ) informó sobre el caso de Gurdev Singh Sohal, un ciudadano de origen indio que obtuvo la ciudadanía estadounidense de manera fraudulenta. En 1994, Sohal recibió una orden de deportación y exclusión bajo el nombre de Dev Singh, pero la ignoró y adoptó una nueva identidad, alterando su nombre, fecha de nacimiento y datos de ingreso al país.
En 2005, Sohal presentó documentación falsa ante el Servicio de Ciudadanía e Inmigración (Uscis) y ocultó su historial migratorio previo, logrando la naturalización. Sin embargo, una investigación basada en el proyecto de registro histórico de huellas dactilares reveló que las mismas huellas correspondían a dos identidades distintas. En febrero de 2020 se confirmó el fraude, y el pasado 13 de abril un tribunal dictaminó que Sohal obtuvo ilegalmente la ciudadanía, por lo que será revocada.
Las autoridades destacaron que este caso es un ejemplo de la efectividad del proyecto de digitalización de archivos dactilares, implementado a nivel nacional por el DOJ, Uscis y el Departamento de Seguridad Nacional (DHS). La iniciativa permite comparar huellas antiguas en papel con registros actuales para detectar fraudes migratorios.
Según Uscis, la naturalización puede ser revocada si se demuestra que fue obtenida mediante fraude, ocultamiento de hechos relevantes o falsificación de documentos.
