La Sala de Periodistas de la Casa Rosada reabre este lunes tras una revisión de seguridad de 10 días. Manuel Adorni retomará sus conferencias con nuevos controles de acceso y sectores delimitados.
El Gobierno nacional reabre este lunes la Sala de Periodistas de la Casa Rosada, tras haber permanecido clausurada durante 10 días por una revisión de seguridad interna. La medida, dispuesta por la Secretaría General de la Presidencia, se levantó luego de que la Casa Militar realizara peritajes en los sistemas de vigilancia tras una denuncia por supuesto espionaje ilegal.
A partir de las 11 de este lunes se espera que el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, retome sus habituales conferencias de prensa en Balcarce 50, aunque su entorno no descartó postergarla al martes por cuestiones de preparación. El retorno de los cronistas acreditados se da en un clima de tensión, marcado por nuevas condiciones de ingreso y la delimitación estricta de los sectores de circulación permitidos dentro del edificio.
Según fuentes oficiales, la reapertura se da tras una “revisión de seguridad” que incluyó cambios en los sistemas de acceso. Desde ahora se mantendrá la acreditación para periodistas, pero se sumarán controles y se delimitarán sectores restringidos dentro de la sede gubernamental. El acceso estará autorizado únicamente de lunes a viernes, entre las 6:30 y las 21. Además, se retiraron los accesos por huella dactilar y ahora los periodistas deben presentar DNI y credencial oficial para ingresar.
El cierre se originó el pasado 23 de abril, luego de que el Gobierno denunciara una supuesta «intromisión ilegítima». La acusación fue por un informe televisivo de TN que mostraba imágenes de los pasillos internos del edificio. Sin embargo, esas imágenes ya circulaban previamente en internet y eran accesibles incluso en visitas guiadas al edificio. La investigación avanza actualmente en el juzgado a cargo del juez Ariel Lijo.
La reapertura coincide con las críticas expresadas por diversas entidades durante el Día Mundial de la Libertad de Prensa. ADEPA condenó el hostigamiento hacia medios y periodistas, mientras que la CGT calificó la clausura como un acto de censura que limita el acceso a la información.
