El estudio japonés de animación fue galardonado por su capacidad de convertir la creatividad en conocimiento y comunicación, destacando sus valores humanistas y su impacto global.
La legendaria compañía de animación japonesa Studio Ghibli fue premiada este miércoles con el Premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades. El reconocimiento, según destacó el jurado, pone en relieve la capacidad de esta usina del arte para “convertir de forma excepcional la creatividad en conocimiento y comunicación”.
Fundada en 1985 por Hayao Miyazaki, Isao Takahata y Toshio Suzuki, la mítica casa forjó una singular identidad a partir de su apuesta por la animación tradicional, con dibujos a mano, pinturas acrílicas y acuarelas. A través de un universo visual único, sus creadores dieron forma a “historias universales llenas de sensibilidad y de valores humanistas: la empatía, la tolerancia y la amistad, así como el respeto por las personas y la naturaleza”, indicó el jurado.
“Sus películas trascienden generaciones y fronteras, y son un referente para los desafíos de la sociedad globalizada y la protección del medio ambiente”, resaltaron y señalaron: “El cine de Studio Ghibli ensalza la belleza de lo cotidiano y convierte en parte esencial de sus narraciones los instantes de silencio y contemplación”.
Entre sus títulos más emblemáticos destacan El viaje de Chihiro (2001), la obra ganadora del Oscar con la que Hayao Miyazaki narró el viaje simbólico de una niña hacia un universo fantástico y su paso de la infancia a la adultez; La princesa Mononoke (1997) y otras creaciones inolvidables como Mi vecino Totoro (1988), Kiki: Entregas a domicilio (1989), Porco Rosso (1992) y Ponyo en el acantilado (2008). Entre sus creaciones más recientes, El chico y la garza (2023), también ganadora del premio de la Academia.
