En su edición aniversario de 50 años, la Feria del Libro de Buenos Aires registró un aumento de público del 7 al 10% respecto al año pasado, aunque las ventas muestran realidades contrastantes entre las grandes editoriales y las pymes del sector.
Hoy es el último domingo de la edición aniversario de la Feria del Libro de Buenos Aires, que finaliza mañana lunes. Según Christian Rainone, presidente de la Fundación El Libro, la presencia de público superó entre un 7 y un 10% la del año pasado, que ya había sido considerado un año muy bueno. En cuanto a las ventas, Rainone indicó que varían entre un 10 y un 20% de aumento según la editorial, y destacó la fuerte presencia de la Conabip y la entrega de aproximadamente 30 mil vouchers a alumnos de escuelas.
Adriana Fernández, directora editorial del Grupo Planeta Argentina, calificó la feria como «muy exitosa» tanto en público como en ventas. «Estamos vendiendo más que el año pasado, a pesar del contexto país. La feria funciona como un paréntesis», señaló, destacando la afluencia de público juvenil que asiste a ver a sus autores favoritos.
Sin embargo, Juan Pampin, presidente de la Cámara Argentina del Libro, que representa a más de 500 pymes del sector, ofreció una mirada más matizada. «La feria terminó bien, pero no es una isla. Una familia con dos hijos debe desembolsar entre 130 mil y 150 mil pesos solo para entrar, estacionar y consumir algo básico, en un país donde el sueldo promedio ronda los 700 mil u 800 mil pesos», explicó. Respecto a las ventas, Pampin estimó que las editoriales pequeñas y medianas cerrarán con una facturación ligeramente inferior a la del año pasado, en línea con la caída del mercado que ya acumula un 30% en los últimos meses.
El contraste es evidente: mientras las grandes editoriales reportan cifras récord, las pymes enfrentan un escenario más difícil. Un responsable de una cadena de librerías con presencia nacional, que prefirió mantener el anonimato, señaló que el día de la exhibición de Colapinto afectó la afluencia de compradores, y que los niveles de ventas actuales son cercanos a los de 2025, aunque los reintegros bancarios eran más agresivos en años anteriores.
