El actor, pianista y director musical, de 45 años, reflexiona sobre su carrera multifacética y presenta su nueva obra en el Teatro Picadero junto a Josefina Scaglione.
Santiago Otero Ramos, actor y pianista, director musical, orquestal y coral, protagoniza los domingos y lunes la obra No me quieras tanto en el Teatro Picadero, junto a Josefina Scaglione. En la pieza, un music hall que combina diálogos de pareja con canciones que van desde boleros hasta temas de Wos y un aria de Carmen, se aborda la temática de los vínculos en la era de la sobreinformación.
“Me gusta actuar, cantar, tocar, dirigir y me gusta hacer todo junto. Mucha gente en la Argentina dice ‘no lo llames a él porque es del musical’ y quedás relegado, porque sos ‘del musical’. En los Estados Unidos no sucede eso. Mirá a Hugh Jackman, el tipo rapea como nadie y actúa en Wolverine, en Los Miserables y en musicales en Broadway. Creo que uno es todas esas cosas y todas te transforman”, afirma Otero Ramos.
La obra, creada por la dupla Betty Gambartes y Diego Vila (responsables de Manzi, la vida en orsai y Quién es Clara Wieck?), explora “cómo vincularse” en un contexto actual. “Con tanta sobreinformación, con tantos tipos de vínculos que parecen posibles, aparece el miedo a que si elegís una cosa, te quedás sin la otra. La obra se mete en ese ir y venir de las relaciones”, explica el artista.
Otero Ramos, de perfil bajo pero con una extensa trayectoria, comenzó a ganar notoriedad en 2017 con Asesinato para dos, junto a Hernán Matorra, obra por la que obtuvo el premio Hugo como mejor intérprete masculino en musical off y el ACE como revelación masculina. En esa pieza, componía doce personajes además de tocar el piano. “Venía estudiando y entrenando desde hacía muchísimos años. Cuando te aparece una obra que requiere de muchas herramientas y aptitudes y justo calza con lo que vos podés hacer, es para festejar”, recuerda.
Entre otros hitos de su carrera se encuentran El hombre que perdió su sombra (2018) en el Teatro Nacional Cervantes, Once, una vez en la vida (2019) y Los martes, orquídeas (2018). También fue reemplazante estable de Les Luthiers entre 2019 y 2023, alternando con Pablo Rabinovich. “La experiencia fue maravillosa. Trabajar con ellos (Carlos López Puccio y Jorge Maronna), gente que uno admira. Si sos músico y actor, es lo mejor que te puede pasar”, asegura.
En cuanto a su vínculo con Josefina Scaglione, destaca la química fuera del escenario: “Es una hermosa sorpresa porque, además de ser súper talentosa y bella, es muy buena compañera y está todo el tiempo metiéndose y buscándole la vuelta. También soy medio así, en eso nos parecemos”.
