A poco más de un año para el inicio de la Copa del Mundo, organizadores y autoridades locales observan con cautela el ritmo de comercialización de tickets para los partidos en la sede de Miami.
Miami, una de las ciudades anfitrionas del Mundial 2026 que organizarán Estados Unidos, México y Canadá, enfrenta un escenario de incertidumbre por la baja venta de entradas para algunos de los encuentros programados en el Hard Rock Stadium. Aunque el torneo promete ser histórico por su formato ampliado a 48 selecciones, la respuesta del público hasta el momento no alcanza las proyecciones iniciales.
Distintos informes del sector turístico y deportivo señalan que los elevados costos de hospedaje, los precios de los vuelos y las tarifas dinámicas aplicadas durante grandes eventos internacionales están entre los principales factores que afectan la demanda. A esto se suma la incertidumbre económica global y la competencia con otros destinos que también albergarán partidos mundialistas.
Desde la organización recuerdan que históricamente las ventas suelen acelerarse a medida que se acerca el inicio del torneo y se definen los seleccionados clasificados. Además, confían en el atractivo turístico de Miami y en la llegada de visitantes latinoamericanos y europeos para equilibrar la situación.
El Hard Rock Stadium será sometido a acondicionamientos especiales para recibir los partidos y actividades vinculadas a la competencia. Las autoridades locales esperan que el evento genere un fuerte impacto económico a través del turismo, la gastronomía y el comercio.
Especialistas en mercado deportivo advierten que el principal desafío para los organizadores será ajustar los precios para garantizar estadios llenos y mantener el clima festivo característico de una Copa del Mundo. El Mundial 2026 será el primero con 48 selecciones, lo que incrementará la cantidad de partidos y sedes respecto a ediciones anteriores.
