La Organización de las Naciones Unidas conmemoró el Día Mundial de las Abejas con informes que indican que las tasas de extinción de insectos polinizadores son entre 100 y 1.000 veces más altas que el promedio histórico.
La Organización de las Naciones Unidas (ONU) conmemoró este 20 de mayo el Día Mundial de las Abejas con la difusión de informes ambientales que determinaron que las tasas de extinción de insectos polinizadores son hoy entre 100 y 1.000 veces más altas que el promedio histórico.
El fenómeno se profundizó en el último año debido al impacto directo de la actividad humana, la crisis climática global y la destrucción de los hábitats naturales. El documento central de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) detalló que el uso indiscriminado de pesticidas químicos y los cambios en el uso del suelo representan las mayores amenazas.
La conmemoración de la fecha se transformó en una tendencia masiva en las plataformas digitales, donde investigadores independientes y laboratorios globales aportaron estadísticas sobre la vulnerabilidad del sector apícola.
¿Por qué las Naciones Unidas alertaron sobre el colapso de los polinizadores?
La producción de más de un tercio de los cultivos que consume la población humana a nivel mundial depende de forma directa de la polinización que realizan las abejas. El colapso de las colonias arrastraría una pérdida irreversible de la biodiversidad en todos los ecosistemas del planeta.
Los registros de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) reflejaron que el fenómeno afecta de manera homogénea a Europa, América y Asia. Las temperaturas extremas y las sequías prolongadas alteraron los ciclos de floración, lo que generó un desajuste temporal entre el nacimiento de las abejas y la disponibilidad de alimento.
El secretario general de la ONU, António Guterres, declaró en el comunicado oficial del organismo que «millones de medios de subsistencia y la seguridad alimentaria global dependen de la protección de estos insectos». Casi el 35% de los polinizadores invertebrados enfrenta una amenaza de extinción global en la actualidad.
¿Qué impacto económico tiene la desaparición de las abejas en la producción de alimentos?
El valor económico de la labor de polinización de la ONU se estimó en miles de millones de dólares anuales debido a su rol en la agricultura comercial. Cultivos de alto valor nutricional como frutas, frutos secos y hortalizas sufrirían una reducción drástica en sus rendimientos estacionales si las poblaciones de insectos continúan en descenso.
El informe intergubernamental señaló que las prácticas agrícolas intensivas aceleraron la pérdida de nutrientes en los suelos y debilitaron el sistema inmunológico de las colmenas. Asociaciones de apicultores registraron caídas en la producción de miel que alcanzaron el 40% en regiones específicas debido a enfermedades emergentes y parásitos.
Científicos de la Universidad de Sussex demostraron que la fragmentación de los paisajes rurales impide que los enjambres encuentren reservas de néctar suficientes para sobrevivir a los inviernos. La transición hacia una agricultura respetuosa con los polinizadores se convirtió en la recomendación prioritaria de las agencias internacionales.
Diversas organizaciones no gubernamentales presentaron propuestas ante los gobiernos para prohibir los agroquímicos más perjudiciales, especialmente los neonicotinoides. La plataforma de divulgación científica World Resources Institute reportó que las reservas naturales urbanas y los corredores biológicos ayudaron a mitigar la mortalidad en áreas urbanizadas durante el último bienio.
