Julio César Silva, encargado del edificio donde vivió Cristina Kirchner, se desdijo de su declaración de 2018 y denunció presiones durante la instrucción.
Julio César Silva, el encargado del edificio donde vivía la expresidenta Cristina Kirchner, declaró este jueves ante el Tribunal Oral 7 que fue amenazado cuando prestó declaración en el juzgado de Claudio Bonadio en 2018 y admitió que mintió en esa oportunidad. «Firmé algo que no era cierto. Yo no dije que iba con bolsos y valijas», afirmó. «Cometí un delito y lo acepto, no estaba de acuerdo, firmé algo que no ocurrió», sostuvo.
Silva relató un episodio amenazante durante su declaración en la instrucción de la causa Cuadernos. «Me sentí mal», declaró, y recordó que le dijeron que debía declarar «todo» y que «pensara en mis hijas». Al ser consultado si se sintió amenazado, respondió que sí.
También describió detalles del allanamiento al departamento de Cristina Kirchner ordenado por Bonadio. Silva dijo que escuchó una conversación telefónica entre el comisario a cargo y el juez. «Señor Bonadio, el allanamiento se da por terminado, no hay nada», relató que dijo el comisario, y agregó: «Escuché los gritos del otro lado del teléfono, Bonadio le dijo: No. Hasta que no encuentren algo se quedan hasta mañana». Silva afirmó haber escuchado «clarito» la respuesta de Bonadio.
En cuanto a los bolsos que dijo haber visto en 2018, Silva se desdijo ante el Tribunal. Declaró que el secretario de los Kirchner, Daniel Muñoz, siempre estaba con un portafolio y en alguna ocasión con un bolsito de mano, no con bolsos grandes. «Cometí un delito y lo acepto, no estaba de acuerdo, firmé algo que no ocurrió», reiteró.
