El agente inmobiliario Armando Pepe detalló la situación actual del mercado en la Ciudad de Buenos Aires, marcada por la reconversión comercial y la demora en la recuperación económica.
En diálogo con Canal E, el agente inmobiliario Armando Pepe aseguró que el mercado atraviesa una fuerte transformación marcada por la caída del consumo, la reconversión comercial y una recuperación inmobiliaria que todavía “no llegó al bolsillo de la gente”.
La Ciudad de Buenos Aires muestra cada vez más locales vacíos y un mercado inmobiliario que se mueve con lentitud. Para Armando Pepe, el fenómeno responde principalmente al cambio en los hábitos de consumo y al crecimiento sostenido del comercio electrónico. “La gente hoy está comprando por internet”, sostuvo, al remarcar que muchos comerciantes dejaron de alquilar locales para vender directamente desde sus hogares mediante plataformas digitales.
Según detalló, solo en tres cuadras de avenida Santa Fe detectaron 12 locales desocupados. El rubro textil es el más afectado, aunque también se observa una caída en pequeñas confiterías y negocios gastronómicos. “No hay consumo, no lo pueden vender”, afirmó, y agregó que los altos costos terminan alejando a los clientes de bares y restaurantes.
Pepe cuestionó además el aumento de precios en el sector gastronómico y aseguró que hoy Argentina resulta costosa incluso para los turistas extranjeros. “Es más caro cenar en un restaurante de Puerto Madero o de Recoleta que cenar en París”, expresó. También recordó que años atrás los uruguayos cruzaban masivamente para comprar productos y medicamentos, algo que actualmente dejó de suceder por el encarecimiento local.
Sobre el panorama económico general, reconoció que existe optimismo por las inversiones anunciadas en sectores como minería, gas y petróleo, aunque aclaró que sus efectos todavía no impactan en la vida cotidiana. “Tenemos una macro del país aparentemente espectacular, pero todo eso no llegó a la micro”, señaló.
En paralelo, describió un mercado de alquileres con una oferta récord en la Ciudad de Buenos Aires. Según indicó, actualmente hay más de 14 mil viviendas disponibles y los tiempos para cerrar contratos se extendieron considerablemente. “El año pasado poníamos dos ambientes de alquiler y se alquilaba en el día; hoy demoramos un mes o dos meses”, explicó.
El entrevistado remarcó que las expensas, el transporte y los costos de mudanza son hoy factores determinantes para los inquilinos. Además, sostuvo que los salarios quedaron retrasados frente al valor de los alquileres. “Hay departamentos de un ambiente que se alquilan por 350 o 400 mil pesos y la gente no llega”, advirtió.
En cuanto a los créditos hipotecarios, Pepe consideró que los bancos mantienen condiciones demasiado restrictivas y poca predisposición para prestar dinero. “No hay voluntad competitiva de los bancos para dar los créditos”, aseguró. Sin embargo, destacó que los créditos UVA no registran altos niveles de morosidad y defendió el sistema implementado años atrás.
Finalmente, señaló que las propiedades usadas representan hoy una oportunidad de compra debido a que cotizan hasta un 37% menos que las unidades nuevas. Aun así, reconoció que persiste una fuerte incertidumbre económica entre los compradores. “Soy optimista porque soy vendedor por naturaleza, pero ya queremos que arranque el mercado”, concluyó.
