La Guardia Revolucionaria Islámica de Irán atacó una base aérea no especificada como respuesta a un ataque estadounidense contra una torre de telecomunicaciones.
La Guardia Revolucionaria Islámica de Irán atacó en la madrugada de este lunes una base aérea en una ubicación no especificada como respuesta a uno de los ataques anunciados por el Ejército de Estados Unidos horas antes. Según Teherán, ese ataque estadounidense tuvo como objetivo una torre de telecomunicaciones.
«Tras la agresión del Ejército estadounidense contra una torre de telecomunicaciones en Sirik, provincia de Hormozgan, hace una hora, combatientes de la Fuerza Aeroespacial de la Guardia Revolucionaria Islámica han atacado la base aérea desde donde se originó la agresión y han destruido los objetivos previstos», informó el departamento de prensa de la Guardia Revolucionaria en un comunicado distribuido a medios iraníes.
La Fuerza Aeroespacial del cuerpo militar advirtió que, «de repetirse la agresión», su respuesta será «radicalmente distinta y la responsabilidad recaerá sobre el régimen estadounidense responsable del asesinato de niños», en alusión al bombardeo que dejó más de 155 muertos en la escuela de Minab, en el sur del país, al inicio de la guerra.
El anuncio de la Guardia Revolucionaria ocurrió después de que el Ejército de Estados Unidos reivindicara ataques contra «radares y estaciones de mando y control de drones iraníes» durante el fin de semana en la localidad de Geruk y en la isla de Qeshm, situadas a ambos lados del estrecho de Ormuz, en respuesta al derribo por parte de Irán de un dron estadounidense.
El ataque al que Teherán afirmó responder correspondería con el primero de los señalados por Washington: diez kilómetros separan las localidades de Geruk y Sirik.
El bombardeo anunciado por Irán se produce cuando el Ejército de Kuwait afirmó estar «respondiendo a amenazas de misiles y drones» hostiles, después de una semana marcada por un ataque contra la base aérea de Alí al Salem con cinco militares estadounidenses heridos, y por la acusación del Ministerio de Exteriores del emirato a Teherán de haber lanzado un ataque con misiles y drones contra su territorio.
