La selección argentina continúa su preparación para el Mundial 2026 con un amistoso ante Honduras, mientras Lionel Messi recibe el Premio Princesa de Asturias de los Deportes. Además, Francia enfrenta desacuerdos internos y se registra un récord de futbolistas que juegan para un país distinto al de su nacimiento.
La selección argentina de fútbol se encuentra en la ciudad de Kansas, Estados Unidos, ultimando los detalles para el amistoso del sábado ante Honduras, en el marco de su preparación para el Mundial 2026, que comenzará el 11 de junio próximo. El entrenamiento de este jueves incluyó trabajos diferenciados: Lionel Messi practicó por separado, mientras que Leandro Paredes, Gonzalo Montiel, Nahuel Molina y Nicolás Paz también realizaron ejercicios en grupos reducidos. Los arqueros, incluido Emiliano Martínez, entrenaron sin guantes en un costado del campo.
En paralelo, Lionel Messi fue galardonado este miércoles en España con el Premio Princesa de Asturias de los Deportes 2026. El jurado destacó en su fallo que el delantero de 39 años, «el jugador que más títulos conquistó en la historia del fútbol, se ganó también el respeto y admiración de todos por su ejemplar comportamiento dentro del campo y por su constancia, humildad y compromiso con el juego colectivo». También se valoró su labor fuera de las canchas en favor de «los niños más desfavorecidos».
Por otra parte, la selección de Francia enfrenta tensiones internas a una semana de su partida hacia Estados Unidos. Según el medio L’Équipe, en una reunión en la concentración de Clairefontaine, el presidente de la Federación Francesa de Fútbol (FFF), Philippe Diallo, solicitó a los jugadores que aceptaran una reducción en las primas debido a los altos costos logísticos del Mundial. Diallo negó esta información, pero el medio francés sostiene que el tema sigue generando incertidumbre. Además, se habría limitado la cantidad de entradas disponibles para los familiares de los futbolistas.
El Mundial 2026 también marcará un récord en cuanto a la nacionalidad de los jugadores: 289 futbolistas, equivalentes al 23,2% del total, competirán para un país distinto al de su nacimiento. Esta cifra duplica la de Qatar 2022 (137 jugadores, 16,5%) y es más de cuatro veces la de Corea-Japón 2002 (63 jugadores, 8,6%). El incremento se atribuye a la ampliación del torneo a 48 selecciones y a factores como migraciones, dobles nacionalidades y cambios de elegibilidad permitidos por la FIFA.
