El presidente de la AFA, Claudio “Chiqui” Tapia, extendió el acuerdo con TourProdEnter, que ahora administrará los pagos de la entidad. Un fiscal ratificó irregularidades en los balances.
El 15 de octubre de 2024, el presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), Claudio “Chiqui” Tapia, prorrogó el contrato con la empresa TourProdEnter, propiedad de Javier Faroni y su esposa Erica Gillette, hasta el 31 de diciembre de 2030. La extensión se realizó más de un año antes del vencimiento del primer contrato, que finalizaba en diciembre de 2026.
El nuevo acuerdo mantuvo la comisión del 30% sobre los ingresos, pero amplió las facultades de la firma, que pasó de ser “agente comercial y de cobro” a administrar los pagos de la AFA. El documento fue firmado por Tapia y el secretario general de la AFA, Cristian Malaspina, a diferencia del contrato original de 2021, que incluía la firma de Pablo Toviggino.
El fiscal en lo Penal Económico Emilio Guerberoff emitió un dictamen en el que señaló que la prórroga y la ampliación de facultades “denotan un posible apuro por blindar y perpetuar legalmente la estructura de posibles desvíos de fondos”. Además, el fiscal indicó que los balances de la AFA desde 2022 omitieron el vínculo con TourProdEnter, con el posible propósito de impedir el conocimiento del origen y destino de los fondos.
Según el dictamen, la empresa embolsó cerca de US$300 millones provenientes de sponsors de la selección argentina, derechos de transmisión televisiva e ingresos por partidos amistosos. La justicia investiga transferencias millonarias a empresas fantasmas registradas en Miami, que absorbieron casi US$57 millones.
