La bioquímica Jessie Inchauspé afirmó que un desayuno salado, con proteínas y grasas, puede estabilizar los niveles de glucosa en sangre y proporcionar energía sostenida a lo largo del día.
La bioquímica Jessie Inchauspé, especialista en el estudio de la glucosa, declaró que un desayuno salado, compuesto por proteínas y grasas, tiende a estabilizar la glucosa en sangre y a ofrecer energía sostenida. La afirmación fue realizada en el marco de una entrevista sobre hábitos alimenticios y su impacto en la salud metabólica.
Inchauspé explicó que los desayunos ricos en carbohidratos simples pueden provocar picos de glucosa seguidos de caídas bruscas, lo que afecta la energía y el estado de ánimo. En contraste, un desayuno con proteínas y grasas, como huevos, palta o pescado, favorece un nivel de glucosa más estable.
La experta recomendó evitar los cereales azucarados, pan blanco y jugos de frutas, y optar por opciones saladas que incluyan vegetales y fuentes de proteína. No se proporcionaron datos específicos sobre estudios clínicos durante la entrevista.
