El pronóstico del tiempo para Tijuana indica un 0% de probabilidad de lluvia, con temperaturas entre 16° y 22° centígrados.
Para este sábado 20 de junio, el pronóstico meteorológico en Tijuana prevé un 0% de probabilidad de lluvia, una temperatura máxima de 22 grados centígrados y una mínima de 16 grados. La nubosidad alcanzará el 14% y durante la noche la probabilidad de lluvias se mantiene en 0%.
Tijuana, ubicada en Baja California, presenta un clima semiárido con veranos secos y templados a cálidos, e inviernos suaves y húmedos. La temperatura promedio anual es de 17.5 grados. Debido a su salida al océano Pacífico y proximidad a California, sus costas son frías en verano y templadas en invierno. Las lluvias son escasas y ocurren principalmente por frentes fríos o tormentas entre noviembre y abril.
Entre el otoño y la primavera es frecuente el fenómeno de los “Vientos de Santa Ana”, vientos fuertes, secos y calientes que van de las montañas al mar, pudiendo generar olas de calor superiores a los 30 grados. La temperatura mínima récord en la ciudad fue de -9.4 grados y la máxima de 48.2 grados. Se han registrado nevadas en cinco ocasiones (1967, 2007, 2008, 2014, 2021), aunque las bajas temperaturas son poco comunes en la zona.
México, por su ubicación geográfica entre el mar Caribe, el océano Pacífico y el Trópico de Cáncer, alberga una amplia diversidad climática. El país presenta hasta siete tipos de clima: cálido subhúmedo, seco, semiseco, seco desértico, cálido húmedo, templado subhúmedo, templado húmedo y frío. La temperatura promedio anual es de 19 grados, según el Servicio Meteorológico Nacional. Ciudades como Mexicali, Culiacán, Ciudad Juárez, Hermosillo, Torreón, Saltillo y Monterrey registran temperaturas elevadas. San Luis Río Colorado, en Sonora, ostenta el récord de temperatura más alta en el país: 58.5 grados el 6 de julio de 1966. La temperatura más baja fue de -25 grados en Madero, Chihuahua, el 27 de diciembre de 1997.
El calentamiento global ha afectado estos patrones climáticos. Expertos proyectan una reducción de las precipitaciones anuales y un aumento de las temperaturas. Ya se observan afectaciones en agricultores y ganaderos por sequías e inundaciones, así como un incremento de contingencias ambientales en zonas urbanas como la capital del país.
