El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que Irán aceptó someterse a controles nucleares exhaustivos durante un período prolongado, como parte de las negociaciones para un nuevo acuerdo.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este martes en su red social Truth que Irán aceptó «total y completamente» someterse a estrictos controles nucleares durante un extenso periodo de tiempo. Según Trump, el hecho garantizará la «honestidad nuclear» del país persa. «Si no hubieran aceptado, no habría más negociaciones», escribió el mandatario, quien vinculó esa decisión y otras concesiones iraníes con la continuidad del tráfico marítimo en una de las rutas energéticas más importantes del mundo.
Trump afirmó que Teherán accedió a someter su programa nuclear a inspecciones durante años. También adelantó que Estados Unidos mantendrá presencia militar en la región y controlará el destino de parte de los fondos liberados al país persa. No obstante, aclaró que las fuerzas navales estadounidenses continuarán desplegadas en la región. «Todos los barcos permanecerán en posición en caso de que sea necesario reimponer el bloqueo, algo que en este momento parece altamente improbable», señaló.
Trump también informó que los fondos iraníes desbloqueados mediante el alivio de sanciones serán depositados en una cuenta de garantía controlada por Estados Unidos. Según explicó, esos recursos solo podrán utilizarse para la compra de alimentos y suministros médicos destinados a la población iraní, incluyendo «maíz, trigo y soja producidos por nuestros agricultores estadounidenses».
Asimismo, destacó que el lunes transitaron por el Estrecho de Ormuz unos 19 millones de barriles de petróleo, cifra que calificó como un «récord histórico». «Los precios del petróleo están cayendo y el mundo es un lugar mucho más seguro», afirmó.
Según trascendieron los 14 puntos del primer entendimiento al que llegaron Washington y Teherán, los términos del pacto por el que aún continúan negociando son similares a los que había aceptado el Régimen Islámico más de una década atrás. En 2018, durante el primer mandato de Trump en la Casa Blanca, el republicano había ordenado salir del Plan de Acción Integral Conjunto (JCPOA, por sus siglas en inglés), porque era «horrible», «desastroso», «débil» y «el peor acuerdo de la historia». Hoy, parece llegar a términos similares con una República Islámica reforzada.
Trump aclaró que la presencia militar estadounidense en la zona no sufrirá modificaciones inmediatas. Según explicó, la flota desplegada en la región continuará operando como hasta ahora para garantizar el cumplimiento de los compromisos asumidos por Irán. «Todos los barcos permanecerán en posición», señaló el mandatario, quien sostuvo que la posibilidad de volver a imponer restricciones sobre el tránsito marítimo es hoy remota, aunque remarcó que Washington conservará esa herramienta en caso de considerarla necesaria.
El presidente también reveló que los fondos iraníes que sean liberados a través del levantamiento de sanciones quedarán bajo un esquema de supervisión estadounidense. De acuerdo con su explicación, esos recursos serán depositados en cuentas especiales y tendrán destinos previamente autorizados. Trump precisó que el dinero solo podrá utilizarse para la compra de alimentos, medicamentos y suministros esenciales para la población iraní. Entre los productos mencionó maíz, trigo y soja provenientes de productores estadounidenses. El líder republicano justificó estas condiciones al señalar que Irán atraviesa una situación humanitaria compleja y aseguró que las conversaciones entre ambos países avanzan de manera positiva.
