El Producto Bruto Interno creció 2,3% interanual en el primer trimestre de 2026, pero la inversión registró su cuarta caída consecutiva y se ubicó 21,8% por debajo del récord de 2018 en términos per cápita.
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) informó este martes que el Producto Bruto Interno (PBI) creció 2,3% en términos interanuales durante el primer trimestre de 2026 y 0,7% respecto del último trimestre de 2025. El ministro de Economía, Luis Caputo, celebró el dato en sus redes sociales al señalar que se trata de un “nuevo máximo histórico tanto en la serie desestacionalizada como en el indicador tendencia-ciclo”.
Sin embargo, al ajustar el PBI por el crecimiento poblacional, el producto per cápita resultó 2,5% inferior al del primer trimestre de 2018 y 4,6% inferior al récord registrado en 2012.
La inversión, componente clave de la demanda agregada, sufrió una caída interanual del 11% y acumuló cuatro retrocesos consecutivos en términos desestacionalizados. Según la consultora Equilibra, “las elevadas tasas de interés activas, la anemia de la demanda interna, la elevada competencia internacional y, en menor medida, la falta de obra pública explican la caída”.
En términos per cápita, la inversión fue la cuarta cifra más baja desde 2010, solo superada por los valores de 2019, 2020 y 2024, y se ubicó 21,8% por debajo del récord de 2018.
Un informe de Misión Productiva atribuyó el desempeño a cinco factores: debilidad de la demanda y de la masa salarial, paralización de la obra pública, mal desempeño de la construcción privada, falta de crédito y políticas de acompañamiento, e incertidumbre sobre la sostenibilidad futura del esquema económico. La red sostuvo que “el crecimiento actual, apoyado principalmente en agro, minería y energía, no alcanza para generar un proceso amplio de inversión en el conjunto de la economía”.
Equilibra agregó que “el crecimiento liderado por actividades primarias y la caída de la inversión explican por qué cae el empleo formal”.
El consumo fue la única variable de la demanda que mejoró respecto de fines de 2025, mientras que en la comparación interanual el avance se dio tanto por el consumo como por las exportaciones. El investigador de Fundar, Emiliano Libman, describió el escenario como “una economía a dos velocidades”.
El jefe de estrategia en Cohen Aliados Financieros, Martín Polo, señaló que la inversión como porcentaje del PBI se ubica en 17,7% y afirmó: “Necesitamos que, al menos, supere el 20%”.
La consultora Orlando Ferreres & Asociados estimó un nuevo derrumbe interanual de la inversión en abril del 11,4%, medido en volumen físico. La caída fue generalizada: equipos nacionales (-12,6%), maquinaria importada (-10,7%) y construcción (-11,2%). En términos desestacionalizados, el indicador tocó mínimos desde agosto de 2024. “La inversión sigue mostrando un nivel inferior al que tenía durante 2025, y no se aprecian aún indicios que puedan anticipar una recuperación”, advirtió Ferreres.
La entidad consideró que la baja en equipo durable de producción puede estar asociada a la baja performance de la industria, que opera con baja utilización de la capacidad instalada, mientras que las dificultades en la construcción se vinculan con el atraso cambiario, que encarece el costo de edificar en dólares. Ferreres proyectó que “podríamos comenzar a ver un aumento en la materialización de inversiones en los sectores más dinámicos, relacionados a energía, minería y agro, lo que podría comenzar a arrastrar al resto de los sectores”.
