El presidente nacional del PRI, Alejandro Moreno, afirmó que la decisión de Estados Unidos de someter el T-MEC a revisiones anuales representa un riesgo económico para México y afecta la confianza en el país como socio comercial.
El presidente nacional del PRI y senador Alejandro Moreno afirmó este 1 de julio que la postura de su partido sobre el T-MEC parte de un riesgo económico para México, luego de que, según su comunicado, el gobierno de Estados Unidos decidió no renovar automáticamente el acuerdo y someterlo a revisiones anuales.
Moreno sostuvo que esa determinación refleja un deterioro en la confianza hacia México dentro de la relación económica con América del Norte. También atribuyó ese escenario a decisiones del gobierno de Morena que, a su juicio, han afectado el Estado de derecho, la certeza jurídica, las instituciones, la relación con los sectores productivos y la política exterior.
El PRI planteó que la consecuencia inmediata sería una amenaza para la llegada de nuevas inversiones, la generación de empleos, el crecimiento económico y la competitividad del país. Añadió que el costo lo pagarían millones de familias mexicanas, así como trabajadores, empresarios y productores que dependen de una economía abierta y confiable.
El PRI señaló que la decisión de Estados Unidos no sería un hecho aislado ni producto del azar, sino el resultado de años de incertidumbre y confrontación. Describió que lo que antes era certeza para invertir ahora se habría convertido en desconfianza entre los principales socios comerciales de México.
Moreno también dijo que mientras otros países fortalecen sus relaciones comerciales, México se estaría volviendo un socio menos confiable. Consideró que la revisión anual del tratado representa un llamado de atención frente a la relación económica regional.
En el mismo documento, el PRI señaló a Morena como responsable de haber dilapidado la confianza que el país construyó durante décadas. Sostuvo que esa pérdida de credibilidad pondría en duda la seriedad de México como socio estratégico en América del Norte.
Moreno exigió al Gobierno Federal dejar de buscar pretextos y asumir la responsabilidad por el daño que, según expuso, ya se provocó. Afirmó que no bastaría con minimizar los hechos ni con mantener discursos propagandísticos frente a la revisión del acuerdo comercial.
Como salida, el partido pidió recuperar la confianza internacional mediante respeto al Estado de derecho, certeza jurídica, instituciones sólidas y una política exterior profesional. Moreno precisó que esa política, desde la visión del PRI, debe defender los intereses nacionales y no los intereses políticos del partido en el poder.
El partido añadió que los gobiernos del PRI participaron en la construcción y fortalecimiento del tratado comercial más importante para México. Argumentó que esa integración con América del Norte se entendió entonces como una política de Estado y no como un instrumento de propaganda.
Moreno cerró su posicionamiento con una crítica directa a la conducción del actual gobierno. Aseguró que México merece una administración que construya confianza y no una que, en su expresión, la destruya todos los días.
El senador panista Ricardo Anaya calificó este 1 de julio como una “pésima” noticia que Estados Unidos haya descartado ampliar el T-MEC por 16 años. Sostuvo que la revisión anual del acuerdo hasta 2036 abre un periodo de incertidumbre que puede frenar inversión productiva y empleo en México.
Anaya sostuvo que 84% de las exportaciones mexicanas van a Estados Unidos y que alrededor de 15 millones de empleos dependen de actividades ligadas al tratado. Vinculó el nuevo esquema de evaluación con un riesgo directo para proyectos productivos que requieren certidumbre de largo plazo.
Anaya afirmó que “el peor enemigo de la inversión productiva, que es lo que genera los empleos, es la incertidumbre”. Agregó que cuando no hay certidumbre “se detiene la inversión” y, sin inversión, no hay generación de empleo.
