Un informe de Oxford Economics señala que la continuidad del alto el fuego entre Washington y Teherán es determinante para el crecimiento global, por su impacto en el petróleo, la inflación y las cadenas de suministro.
La estabilidad del acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán será determinante para la evolución de la economía mundial durante el segundo semestre de 2026. Así lo sostiene un informe de Oxford Economics, que identifica al conflicto en Medio Oriente como el principal riesgo para el crecimiento global por su impacto potencial sobre el precio del petróleo, la inflación, las cadenas de suministro y las condiciones financieras.
La consultora proyecta que el Producto Bruto Interno (PBI) mundial crecerá a un ritmo anualizado del 3,1% en la segunda mitad del año, por encima del 1,6% estimado para el primer semestre. Sin embargo, advierte que ese escenario depende de que se mantenga el alto el fuego entre Washington y Teherán.
Según el economista jefe global de Oxford Economics, Ryan Sweet, una ruptura del acuerdo podría desencadenar un nuevo shock petrolero, impulsar la inflación y obligar a los bancos centrales a mantener políticas monetarias más restrictivas durante más tiempo. En el escenario base, la consultora prevé que el barril de Brent promedie un valor ligeramente superior a los US$70 durante el segundo semestre, aunque reconoce riesgos significativos tanto de subas como de bajas.
El informe también alerta sobre el efecto que un recrudecimiento del conflicto tendría sobre las cadenas globales de suministro, especialmente las vinculadas a la inteligencia artificial. La producción tecnológica de Asia depende del tránsito de petróleo y gas por el estrecho de Ormuz, una ruta estratégica cuya interrupción afectaría la fabricación de semiconductores, centros de datos y equipos para infraestructura digital.
A este escenario se suma la incertidumbre comercial. Oxford Economics prevé que Estados Unidos mantendrá una política arancelaria activa para sostener la recaudación fiscal, con nuevos gravámenes que reemplazarían los aranceles temporales vigentes. Además, anticipa que continuarán las tensiones comerciales entre la Unión Europea, China y los países de América del Norte, en un contexto marcado por la revisión del T-MEC y múltiples investigaciones por defensa comercial.
La consultora también identifica otros factores que podrían influir sobre la economía mundial, entre ellos la evolución del mercado inmobiliario en China, las decisiones de política monetaria de la Reserva Federal, el Banco Central Europeo, el Banco de Japón y el Banco de Inglaterra, así como diversos procesos electorales previstos para Estados Unidos, Brasil, Israel y Alemania.
Para Oxford Economics, todos estos riesgos están estrechamente conectados. No obstante, concluye que la evolución del conflicto en Medio Oriente será el principal detonante: si el acuerdo entre Estados Unidos e Irán se mantiene, la economía global podría consolidar una recuperación con menor presión inflacionaria. Si fracasa, aumentará la volatilidad de los mercados y se intensificarán las tensiones económicas a nivel mundial.
