En el marco del operativo retorno que traerá de vuelta a la Selección Argentina tras el partido de este domingo con España por la final del Mundial, el Gobierno Nacional ordenó el retiro temporal de las piedras que conforman el memorial de las víctimas de la pandemia de Covid-19 y que se encontraban en Plaza de Mayo.
En el marco del «operativo retorno» que traerá de vuelta a la Selección Argentina tras el partido de este domingo con España por la final del Mundial, el Gobierno Nacional ordenó el retiro temporal de las piedras que conforman el memorial de las víctimas de la pandemia de Covid-19 y que se encontraban en Plaza de Mayo.
Desde Casa Rosada indicaron que la decisión se tomó debido a que la Plaza de Mayo se convertirá en un punto de encuentro para los hinchas luego de la participación de la Selección en la Copa del Mundo y que por ese motivo y a fin de evitar que sufran daños, se decidió resguardar las rocas dentro de la Casa Rosada.
El traslado del material se llevó a cabo este sábado por la tarde, a través de efectivos de Gendarmería Nacional que trabajaron en conjunto con personal del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Desde Presidencia indicaron que se contactó a los familiares de las víctimas para informarles de la situación y que no presentaron objeciones.
La decisión, sostienen desde el Gobierno, tiene carácter provisorio y preventivo y que una vez concluidos los festejos las piedras serán devueltas al lugar en el que se encontraban, a los pies del monumento a Manuel Belgrano y en frente a Casa Rosada.
El memorial se había comenzado a emplazar el 16 de agosto de 2021, durante la primera Marcha de las Piedras que se organizó a través de redes sociales luego de que la Argentina superara los 100 mil muertos por coronavirus. La idea era que hubiese una ofrenda por cada muerto por coronavirus en Plaza de Mayo y en la Quinta de Olivos. Y que quienes no pudieran llegar hasta esos lugares delegaran la tarea en voluntarios.
En esa oportunidad, miles de personas llegaron frente a la Casa Rosada para depositar sus ofrendas, que llevaron la inscripción de los nombres de los fallecidos por la pandemia de Covid. El deseo era que quedaran allí, como muestra de homenaje.
El memorial había sido colocado en medio de un clima de congoja, pero también de crítica al gobierno del entonces presidente Alberto Fernández por las irregularidades del Gobierno nacional, como el vacunatorio VIP y las reuniones en Olivos. Todo fue custodiado por un amplio operativo de seguridad.
Dos días después de esa marcha, el Gobierno recogió las piedras y las guardó en la Casa de Gobierno. La versión oficial era que serían utilizadas para construir un monumento dedicado a las víctimas del Covid, pero la explicación no convenció a los familiares, que organizaron una nueva convocatoria para el 4 de septiembre del mismo año bajo la consigna de «reclamo, homenaje y vigilia».
«Esta vez las piedras se quedan en la plaza», habían sostenido en esa oportunidad los organizadores, en un claro mensaje al Gobierno nacional, al que acusaron de «invisibilizar» la tragedia del coronavirus.
