El árbitro esloveno Slavko Vincic, de 46 años, anunció su retirada una semana después de arbitrar la final del Mundial entre España y Argentina.
El árbitro esloveno Slavko Vincic, que arbitró la final del Mundial entre España y Argentina el pasado 19 de julio en el MetLife Stadium de Nueva Jersey (Estados Unidos), ha anunciado su retirada apenas unos días después de que concluyera la Copa del Mundo.
Vincic expulsó al centrocampista argentino Enzo Fernández en el tiempo de descuento de los 90 minutos reglamentarios. La final se definió en la prórroga con victoria de España por 1-0.
En un comunicado de la Federación Eslovena de Fútbol se informó que «una semana después de la final del Mundial en Estados Unidos, Slavko Vincic ha puesto fin oficialmente a su histórica carrera como árbitro en la élite mundial».
Vincic fue nombrado mejor árbitro del Mundial por la Federación Internacional de Historia y Estadísticas del Fútbol (IFFHS) y por la Asociación Italiana de Árbitros (AIA), que otorga cada dos años el Premio Giulio Campanati al mejor árbitro de cada Mundial o Campeonato de Europa.
Miembro del grupo de élite de árbitros de la UEFA desde 2019, Vincic arbitró en la Eurocopa 2020 y dirigió la semifinal de 2024 entre España e Italia. En el Mundial de este verano, dirigió cuatro partidos, incluyendo el debut de Brasil en el Grupo C contra Marruecos y la victoria de México por 2-0 sobre Ecuador en octavos de final. En este último, expulsó al defensa ecuatoriano Piero Hincapié por taparse la boca mientras hablaba con un jugador mexicano, en aplicación de una nueva norma conocida como ‘Ley Prestianni’.
A nivel de clubes, Vincic arbitró la final de la Liga de Campeones de 2024, en la que el Real Madrid venció al Borussia Dortmund por 2-0. También dirigió la final de la Liga Europa de 2022, en la que el Eintracht de Fráncfort venció al Rangers, y fue cuarto árbitro en la final de 2021, cuando el Villarreal derrotó al Manchester United.
En 2025, fue elegido para arbitrar el partido de la Superliga turca entre el Galatasaray y el Fenerbahçe, convirtiéndose en el primer árbitro extranjero en dirigir ese encuentro, a petición de ambos equipos.
