El puerto de la ciudad de Corrientes sumará dos nuevas cargas para el comercio exterior: litio de Jujuy y harina de hueso de Chaco. El anuncio fue realizado por el gobernador Juan Pablo Valdés, quien detalló los beneficios logísticos y el respaldo a la Ley de Cabotaje.
El puerto de la ciudad de Corrientes incorporará dos nuevos tipos de carga para el comercio exterior: litio extraído en la provincia de Jujuy y harina de hueso producida en la provincia de Chaco. El anuncio fue realizado por el gobernador Juan Pablo Valdés.
Según informó el mandatario provincial, la salida de litio por las terminales correntinas representará un ahorro por contenedor de aproximadamente 440 dólares para las mineras del NOA. Valdés afirmó que esta operación “posiciona al puerto de Corrientes” y constituye “una oportunidad enorme”.
En los próximos días comenzará la recepción de los primeros contenedores de harina de hueso chaqueña. El gobernador sostuvo que esta incorporación reafirma la visión de convertir a la capital provincial en un nodo de transferencia para el Norte Grande. “De pronto todo el norte empieza a salir por los puertos de Corrientes”, declaró.
En relación con el puerto de Barranqueras, Valdés señaló que la infraestructura de Corrientes ofrece previsibilidad operativa. Afirmó que “teniendo la infraestructura exacta y las herramientas necesarias, la visión que el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, tiene sobre Barranqueras tranquilamente puede ser el destino de Corrientes: apostar a puertos de aguas naturales que no requieren mantenimiento constante de dragado”.
El gobernador también anticipó que los legisladores nacionales del oficialismo correntino votarán a favor del proyecto de Ley de Cabotaje en el Congreso de la Nación. En ese marco, explicó que “hoy Corrientes tiene tres frecuencias mensuales de fletes y, con una ley de cabotaje que sume mayor oferta de operadores, podríamos pasar a tener hasta dos frecuencias por semana”.
Valdés concluyó que la norma reducirá costos para los armadores y dinamizará la flota fluvial argentina. “Vamos a buscar apoyar la Ley de Cabotaje, una herramienta que tenemos que ajustar para generar mayor eficiencia en los costos y crear más trabajo tanto en las vías navegables como en la producción”, sostuvo.
