El excandidato presidencial Iván Cepeda pidió nuevamente al presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, que renuncie a su ciudadanía estadounidense antes de asumir el cargo, y respondió a las críticas sobre las movilizaciones de la oposición.
El excandidato presidencial Iván Cepeda reiteró al presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, su solicitud de renunciar a la ciudadanía estadounidense, a pocos días de su toma de posesión, para que pueda ser reconocido como jefe de Estado plenamente legítimo.
En un mensaje en sus redes sociales, Cepeda afirmó que la jefatura del Estado exige lealtad exclusiva e inequívoca con la nación colombiana y con su soberanía, y explicó que la doble nacionalidad del presidente electo constituye un impedimento que solo se subsana con su renuncia.
Cepeda también respondió a las críticas que De la Espriella lanzó contra la «desobediencia civil pacífica» planteada por la izquierda colombiana para la próxima legislatura, que incluye movilizaciones durante la toma de posesión en Cali.
El excandidato sostuvo que no permitirán que se les impida ejercer el derecho democrático de la oposición y reiteró que las marchas previstas en Barranquilla, Cali y Bogotá serán una expresión pacífica de desobediencia civil y soberanía popular.
Además, declaró que defenderán las transformaciones sociales realizadas por el gobierno actual y responderán a los primeros anuncios del nuevo gobierno contra los derechos de la población. Aseveró que la soberanía nacional, la legitimidad política de los poderes públicos y los derechos sociales no se negocian, y que ni el lenguaje autoritario, ni los intentos de intimidación, ni la posibilidad de decretar estado de conmoción interior los llevarán a aceptar cualquier forma de sumisión de Colombia a intereses de una potencia extranjera.
Cepeda señaló que la independencia nacional es un deber democrático y un compromiso irrenunciable, y rechazó que se pretenda confundir la movilización ciudadana y la acción política en democracia con el terrorismo, calificando esa equiparación como un peligro para las libertades públicas.
En ese contexto, reiteró su rechazo sin ambigüedad a la violencia armada y afirmó que su lucha es profundamente pacífica y dentro de los principios de la democracia. Finalizó diciendo que el Pacto Histórico seguirá del lado de la gente en la defensa de sus derechos, de las conquistas sociales alcanzadas en los últimos cuatro años y de la preservación de la dignidad, la democracia y la soberanía de Colombia.
Abelardo de la Espriella asumirá el cargo de presidente de Colombia el viernes 7 de agosto en la Universidad Santiago de Cali, después de haber planteado celebrar el acto en una base militar, rompiendo con la tradición de realizarlo en la Plaza de Bolívar o en el Congreso, en Bogotá.
