La entrenadora de la selección sub 17 de República Dominicana, Prisilla Rivera, anunció restricciones al uso de redes sociales para sus jugadoras, con el objetivo de protegerlas de comentarios negativos.
Prisilla Rivera, exjugadora de voleibol con múltiples participaciones en Juegos Olímpicos, asumió como entrenadora de la selección sub 17 de República Dominicana para el Mundial. En una entrevista con el medio Sómos Vóley, se refirió a los comentarios negativos que enfrentan las atletas jóvenes y detalló las medidas que implementa para proteger a sus jugadoras.
“Mira, yo a mis niñas les prohíbo entrar a redes sociales. La que yo sé que me mira una red social, que está metida en TikTok, que se mete en Facebook o en Instagram, está castigada. Y con una advertencia que la próxima vez la boto, la saco del proyecto”, explicó Rivera.
La exvoleibolista señaló que estas restricciones se aplican especialmente durante las competencias, como ocurrió en la Copa Federación realizada en Lima la última semana. “Lo prohíbo porque hay mucha gente sin oficio, que no tiene conocimiento, que se vale de esto para atacar a una niña que está empezando a jugar voleibol. Pero todavía atacas a un adulto que ha dedicado su vida, te guste o no, a representar un país, a dedicarse a un deporte, y tú estás en tu casa de vago, sin hacer nada, que no te conoce nadie ni te va a conocer nadie”, afirmó.
Rivera también compartió los consejos que transmite a sus jugadoras pensando en su desarrollo personal y deportivo. “Yo le decía a mis muchachas: ‘No se lleven de los comentarios de que tú eres muy buena, de que tú eres la mejor, de que tú eres esto, porque el ego te sube. Usted tiene que ser humilde, mantenerse humilde y los pies en la tierra. Tampoco te lleves de los comentarios de que tú no sirves, de que tú no esto, de que tú no lo otro, porque te va a dar depresión y la salud mental es muy importante’. ¿Qué te estoy diciendo con esto? Que tú no tienes que estar metida en ese mundo. El mundo de usted es estudiar y jugar voleibol”, complementó.
Por otra parte, Rivera explicó cómo maneja los comentarios negativos. “Yo tengo la virtud o el defecto, no sé cómo, que a mí me afecta lo que yo quiero que me afecte. O sea, yo elijo quién perturba mi paz. También elijo quién permito que me alabe”.
Rivera dirigió un mensaje directo a quienes critican a las voleibolistas jóvenes, una situación que también se observó durante la reciente participación de Perú en la Copa Federación, donde el equipo local obtuvo dos victorias. “Ustedes tienen que dedicarse a hacer algo con su vida, porque son personas muy amargadas. No pueden atacar a una niña de diecisiete años que está intentando aprender y labrarse un futuro. Ya no te digo una adulta, y todavía siendo adulta está mal, porque esa persona ha invertido su tiempo para dedicarse a un deporte, para representar a un país, una nación, que está representando a ti, que la estás criticando. Y eso no es para el peruano, eso es para el dominicano, para el puertorriqueño, para la brasileña, para todo el mundo. Tiene que ser una persona muy triste, que esté muy sola y que no tenga vida propia, la que se dedique a criticar la vida de otra persona que sí está haciendo algo con ella. Por favor, hagan este corte viral. Busquen qué hacer con su vida. Dejen a esas niñas tranquilas, que no le han hecho nada”.
Finalmente, Rivera advirtió sobre las consecuencias que pueden acarrear estas actitudes. “Las están formando no solamente para ser atletas, sino para su vida, porque el deporte te forma para la vida, te crea disciplina, responsabilidad, trabajo en equipo. Y ustedes están en su casa sin hacer nada, sin aspirar a nada y sin llegar a nada. Ojalá que esas niñas vean esta entrevista y que aprendan, o que los psicólogos que tengan o los papás les enseñen a que solamente su reflejo sea quien les haga una oposición. Que ellas mismas se critiquen y se impulsen. Que aprendan a que otras personas que no hacen una crítica constructiva o que no dicen nada que pueda sumarles, no les afecte. Porque ustedes no se imaginan el daño que hacen con eso. De hecho, eso llega hasta cobrar vidas. Y la gente es muy inconsciente”, concluyó.
