La arquitecta Florencia Luna explicó en una entrevista con La Vanguardia qué modificaciones pueden realizarse en una casa para adaptarla a las necesidades de los adultos mayores, incluyendo opciones de bajo presupuesto y otras que requieren mayor inversión.
Al construir, comprar o alquilar una propiedad, muchas personas priorizan la estética en la decoración o las modificaciones. Sin embargo, especialistas en construcción y diseño de interiores recomiendan preparar la vivienda para la tercera edad, dado que las necesidades cambian con el envejecimiento.
La arquitecta Florencia Luna, en una entrevista con el diario La Vanguardia, detalló formas de adecuar una propiedad para esta etapa de la vida. «Gran parte de mi trabajo está orientado a proyectar viviendas que acompañen a las personas a lo largo del tiempo, integrando funcionalidad, confort y diseño», afirmó.
Entre las recomendaciones, Luna sugirió «optar por cerámicas o porcelánicos antideslizantes y añadir barras de apoyo bien ubicadas que acompañen los movimientos naturales del cuerpo». También señaló que en la ducha «se puede añadir un asiento abatible o una banqueta resistente», lo que mejora la autonomía sin necesidad de una reforma integral.
Respecto a los cambios que requieren mayor inversión, la arquitecta enumeró:
- Diseñar la iluminación con al menos tres capas por ambiente para mejorar la visibilidad y reducir el riesgo de caídas.
- Eliminar desniveles entre los distintos espacios de la vivienda.
- Apostar por casas de una sola planta o replantear la distribución para evitar el uso de escaleras.
- Incorporar rampas de acceso en lugar de escalones.
- Modificar la cocina, ubicando mesadas, hornos y alacenas a una altura más accesible.
«Adaptar una casa para envejecer de manera segura no significa renunciar al diseño, sino entender cómo se habita el espacio y cómo ese espacio puede acompañar los cambios del cuerpo y del paso del tiempo», concluyó Luna.
