Ana Martínez Palmer, jefa del Servicio de Oftalmología del Hospital del Mar, advierte sobre los peligros de observar el eclipse sin gafas certificadas y detalla los síntomas de una posible lesión retinal.
El miércoles 12 de agosto se producirá un eclipse solar total, un fenómeno astronómico que podrá observarse en diversas regiones. La protección ocular es un aspecto central para evitar lesiones en la retina, según explicó Ana Martínez Palmer, jefa del Servicio de Oftalmología del Hospital del Mar y docente en la Universidad Pompeu Fabra.
En una entrevista con La Vanguardia, la especialista detalló los riesgos de mirar al sol sin protección, los síntomas que pueden indicar una lesión y las únicas gafas seguras para observar el eclipse.
El error más peligroso
Martínez Palmer señaló que el error más grave es mirar directamente al sol. Durante un eclipse parcial, la disminución de luminosidad dilata las pupilas y, al no haber dolor, la persona no es consciente del daño. La radiación ultravioleta entra al ojo y se enfoca en la zona de máxima precisión visual, donde se encuentran los fotorreceptores. La retina no tiene receptores del dolor, por lo que no avisa de que se está lesionando. Las lesiones pueden aparecer horas después y, aunque la mayoría se resuelven en un mes, algunas dejan secuelas que comprometen la visión.
Exposición breve y riesgos
La especialista afirmó que cuanto menor es el tiempo de exposición, menor es el riesgo, pero no existe garantía de seguridad. Se trata de una quemadura fotoquímica: si la exposición es muy breve, puede que no haya consecuencias, pero la recomendación es no mirar al sol directamente bajo ninguna circunstancia. En días normales, también se aconseja usar gafas de sol para prevenir que la radiación afecte al cristalino o a la retina.
Gafas seguras
Para observar el eclipse de forma segura, Martínez Palmer indicó que lo único seguro es usar gafas específicas para observar el sol, con certificación ISO 12312-2 y fabricadas a partir de 2015. Estas gafas bloquean el 99,99% de la luz y solo deben usarse durante la observación del eclipse, ya que no permiten ver con normalidad. Las gafas de sol convencionales no sirven, ya que dejan pasar entre un 8 y un 10% de la luz, suficiente para dañar la retina.
Síntomas de lesión retinal
Los síntomas de una posible quemadura en la retina aparecen entre dos y seis horas después de la exposición. Los más típicos son una mancha negra en el campo visual, disminución de la agudeza visual, dificultad para leer o ver líneas rectas onduladas (metamorfopsia) y fotofobia, es decir, molestia aumentada a la luz. Cualquiera de estos signos debe alertar sobre una posible lesión retinal.
