sábado, 15 agosto, 2026

El Eternauta, una versión libre y argentina de La Odisea

La adaptación cinematográfica de La Odisea dirigida por Christopher Nolan reavivó el interés por las versiones del poema homérico. Entre ellas se encuentra El Eternauta, la historieta de Héctor Germán Oesterheld, que reproduce elementos centrales de la obra clásica.

La adaptación al cine de La Odisea realizada por Christopher Nolan se estrenó recientemente. La película utiliza recursos visuales basados en avances tecnológicos. La obra de Nolan es una de las múltiples adaptaciones del poema homérico. Entre ellas se incluyen el Ulises de James Joyce y la historieta El Eternauta, de Héctor Germán Oesterheld.

Oesterheld mostró interés por la cultura y la literatura griega desde sus primeros años de estudio. Su esposa, Elsa, recordó que esa pasión se manifestó desde temprana edad. Según su testimonio, en el colegio, en lugar de tomarle examen en filosofía, lo hacían dictar la clase a él. “A la filosofía griega, a los grandes filósofos de las primeras épocas y los textos clásicos, él los conocía como un ABC”, afirmó.

Cuando Elsa conoció a Oesterheld, sus amigos en común lo presentaron como “Sócrates”. Elsa declaró: “Yo me quedé con la duda: no sabía si Sócrates era su apellido, un seudónimo, su nombre o qué diablos era. Y estuve como dos meses sin saber. Al final resultó que él era un sabio de la literatura griega y por eso los compañeros lo llamaban Sócrates”.

El Eternauta reproduce el marco narrativo de La Odisea. En las primeras viñetas, el protagonista, Juan Salvo, se materializa gradualmente hasta que su figura se vuelve nítida. La escena es similar al canto VII de La Odisea, donde Odiseo recibe la ayuda de Atenea, quien lo envuelve en una niebla que lo vuelve invisible. Odiseo ingresa al palacio de los feacios y se inclina ante los reyes. En ese instante, la niebla se disipa y Odiseo se vuelve visible. Los presentes “se quedaron atónitos al ver al héroe en el interior del palacio. Y se pasmaban mirándolo”, según la traducción del helenista Carlos García Gual.

En El Eternauta, Juan Salvo se vuelve visible ante Oesterheld, quien se incluye como personaje de su obra y exclama: “¡Es para creer en fantasmas!”. El guionista le pregunta: “¿Quién eres tú?”. Juan Salvo responde: “Podría darte centenares de nombres y no te mentiría: todos han sido míos”. Luego, Juan Salvo se refiere a su condición de “navegante del tiempo, de viajero de la eternidad” y solicita hospitalidad al guionista: “¿Me darás un lugar, verdad? No necesito otra cosa que un rincón para reponerme. Porque estoy cansado, terriblemente cansado”. La escena es semejante a la de Homero: Juan Salvo comienza a relatar su historia.

La Odisea resalta la inteligencia y astucia de su protagonista. Su primer verso dice: “Háblame, Musa, del hombre de múltiples ardides”. El adjetivo griego πολύτροπος (polýtropos) se traduce como “de muchos recursos”, “de muchas vueltas”, “complejo” o “versátil”. Otros calificativos aplicados a Odiseo son “astuto” (polýmetis), “diestro en trucos” (polyméchanos), “muy sufrido” (polýtlas) y “muy inteligente” (polýphron).

Odiseo también se destaca por sus habilidades manuales. En el canto XV declara: “En habilidad no puede competir conmigo mortal alguno: en encender el fuego y astillar la leña seca, en repartir las carnes, asarlas y escanciar el vino”. Los personajes de Oesterheld despliegan habilidades similares. Al comienzo de su narración, Juan Salvo presenta a sus amigos: a Polsky le gusta fabricar violines; Lucas intenta construir un contador Geiger; Favalli se dedica a un velero en Olivos y a la electrónica; él mismo se entretiene con el aeromodelismo. Durante la invasión extraterrestre, el grupo masilla la casa para aislarla de la nevada mortal, adapta una radio para que funcione a pilas, instala un extractor de aire y fabrica trajes aislantes. También crean “teledirectores” falsos para engañar a los hombres-robots.

En La Odisea, Telémaco, hijo de Odiseo, decide zarpar para consultar a los camaradas de armas de su padre. Atenea, en forma de Méntor, lo acompaña: “En mí tienes a un leal camarada de tu padre, tanto que he de prepararte una negra nave y yo mismo iré contigo”, le dice (canto II: 285-288). En El Eternauta, el joven Franco propone a Juan Salvo hacer una salida de exploración. Franco argumenta: “No sabemos nada sobre el enemigo y no es posible vencer a ningún rival en esas condiciones”. Juan Salvo acepta y responde: “En cualquier otra circunstancia te diría que te buscara otro compañero de aventuras. Pero es tanto lo que se juega en todo esto que no hay alternativa: marcharé contigo”. Los protagonistas parten con sigilo en la oscuridad desde la cancha de River. Homero describe: “Hundióse el sol y las calles se llenaban de sombras” (canto II: 388). Oesterheld anota: “Silenciosos, como sombras, salimos del estadio”.

El retorno de Odiseo culmina con la restauración de su autoridad. En El Eternauta, Juan Salvo descubre que ha regresado a la Tierra en 1959, cuatro años antes de su partida en 1963. Corre hacia su chalet. Las dos versiones de Juan Salvo se fusionan en una. Elena, su esposa, le dice: “Creí que no volvías más. ¿Tanto tiempo te llevó buscar el diario? ¿Dónde estuviste?”. Juan responde: “La verdad es que no lo sé, no lo sé”. En el canto XIII de La Odisea, Atenea confiere a Odiseo el aspecto de un mendigo anciano; cuando se encuentra con los suyos, él identifica a todos, pero nadie lo reconoce. En El Eternauta, el héroe no logra reconocer al guionista. Juan Salvo se disculpa: “Dispense, señor, pero ni sé de qué está hablando. Debe haber algún tipo de confusión”.

La familia del Eternauta no nota nada inusual en su apariencia. En la versión dibujada por Alberto Breccia, publicada en 1969, el guionista afirma: “Ha rejuvenecido. No me reconoce. Ha olvidado todo, todo”. En La Odisea, Atenea devuelve al héroe su aspecto original: “Lo tocó Atenea con su varita de oro. Un manto recién lavado y una túnica le envolvieron el cuerpo, y le infundieron arrogancia y juventud. De nuevo se volvió moreno de piel, y se redondearon sus mejillas, y los cabellos de su barba ennegrecieron” (canto XVI: 173-180).

Ambas historias están atravesadas por el anhelo del nóstos, o regreso al hogar. Odiseo es un hombre errante que recorre los mares para regresar a su hogar. El Eternauta deplora su “triste y desolada condición de peregrino de los siglos”. Ambos personajes buscan volver a su casa y reencontrarse con los suyos. El Eternauta afirma: “Porque eso es lo que hago siempre: buscar, buscar, buscar”.

La Odisea fue la obra griega que más influyó en Oesterheld, pero no la única. En El Eternauta se encuentran ecos de La Ilíada, de tragedias de Sófocles y Esquilo, y de otras obras menores. Oesterheld también fue influido por la obra de Jorge Luis Borges. En palabras del propio Oesterheld: “Yo casi no leo historietas. Leo literatura. Leo constantemente. Y si Borges saca un último libro voy a ir a comprarlo. Ésas son mis fuentes, si me pongo a pensar. Yo leo buenos autores”.

El Eternauta es un relato de aventuras y de ciencia ficción, y también una obra literaria escrita por un autor erudito.

Más Noticias

Noticias
Relacionadas

Colombia registra nueva secuencia de réplicas en el Chocó tras el terremoto del lunes

El Servicio Geológico Colombiano reporta una nueva secuencia de sismos en el Chocó, con magnitudes entre 2,8 y 4,0. El país continúa con tareas de búsqueda y asistencia humanitaria.

Tres escenarios para las elecciones de 2027

Análisis de los tres escenarios macro para las elecciones presidenciales de 2027 en Argentina, según la evolución económica y el comportamiento de los actores políticos.

De Si lo sabe cante a Es mi sueño: la historia de los 13 ciclos de talentos que marcaron la TV argentina

Repaso de los programas de talentos musicales en la TV argentina, desde Si lo sabe cante hasta Es mi sueño y Popstars.

Mamdani, alcalde de Nueva York: “Los dominicanos han tomado esta ciudad como era y la han dejado mejor de lo que la encontraron”

El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, homenajeó a la comunidad dominicana en Gracie Mansion y destacó su aporte histórico, económico y cultural a la ciudad.