La obra de Bertolt Brecht y Kurt Weill, estrenada en 1928, se presentará desde el 21 de agosto en el Teatro Presidente Alvear. La dirección general estará a cargo de Gabriel Calderón y la dirección musical de Annunziata Tomaro.
La ópera de tres centavos, escrita por Bertolt Brecht con música de Kurt Weill, se presentará en el Teatro Presidente Alvear desde el 21 de agosto. Se trata de la primera coproducción entre el Teatro Colón y el Complejo Teatral de Buenos Aires. La dirección general estará a cargo de Gabriel Calderón y la dirección musical de Annunziata Tomaro.
La obra fue estrenada en 1928, durante los últimos años de la República de Weimar. Su trama aborda la relación entre criminales, empresarios y autoridades. Gabriel Calderón, en declaraciones a este medio, señaló que encuentra en la pieza una actualidad que no requiere ser subrayada artificialmente. Sostuvo que su trabajo consiste en hacer consciente esa contradicción y trabajar con ella.
Consultado sobre la coproducción entre el Teatro Colón y el Complejo Teatral de Buenos Aires, Calderón afirmó que implica desafíos debido a las dinámicas de cada institución pública. Agregó que existen voluntades y buenas ideas para llevar adelante el proyecto y que la complementación entre ambas instituciones puede generar un resultado positivo.
Acerca del origen de la propuesta, Calderón indicó que el título fue propuesto por el Teatro Colón y el Teatro San Martín. Explicó que la ópera representa un punto de encuentro entre el teatro y la ópera, y que Brecht buscaba simplificar la producción operística de su época. En ese sentido, señaló que la obra es una ópera pequeña pero una obra de teatro grande, con 22 actores, 20 músicos y más de 20 canciones.
Calderón también se refirió a la vigencia del texto. Sostuvo que ciertos pasajes de Brecht, leídos hoy, adquieren una actualidad particular. Mencionó que los personajes defienden intereses más que emociones, y que la obra plantea una elección entre lo malo y lo más malo, sin opciones ideales. Señaló que esta mirada puede resultar más cercana a la realidad actual.
En cuanto al trabajo de dirección, Calderón explicó que se utilizará una traducción de 1988, debido a las complejidades de los derechos para nuevas traducciones. Indicó que se dará libertad a los actores para apropiarse del texto con su cuerpo. También señaló que primero se buscará contar la historia de manera directa, antes de aplicar cualquier distanciamiento.
