La Fiscalía citó a un nefrólogo, a un cardiólogo y a un hepatólogo para la reanudación del juicio, en medio de un escándalo por la confusión de historias clínicas entre Diego Maradona y su padre.
El juicio por la muerte de Diego Armando Maradona se reanudará este jueves con las declaraciones de tres médicos. La medida fue confirmada por fuentes del caso a la Agencia Noticias Argentinas.
Los profesionales citados son Hernán Trimarchi, jefe del Servicio de Nefrología del Hospital Británico; Gustavo Di Niro, jefe del Servicio de Cardiología del Hospital Municipal Central de San Isidro Doctor Melchor Ángel Posse; y Fernando Cairo, subjefe de Trasplante Hepático del Hospital El Cruce. Los tres integran la Junta Médica Interdisciplinaria que analizó el fallecimiento del exfutbolista.
Trimarchi y Di Niro comparecerán por segunda vez ante los jueces Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón. En su primera declaración, Trimarchi describió que Maradona “tenía un problema renal crónico”, y que era difícil detectarlo porque “no se exterioriza”. Aclaró que la condición se confirmó mediante la autopsia.
Durante la audiencia, la defensa de Nancy Forlini, jefa de cuidados domiciliarios de Swiss Medical, señaló que los estudios mencionados por el nefrólogo correspondían a Don Diego, padre del exfutbolista, entre 2012 y 2015, año en que falleció. También indicó que los números de afiliados a la prepaga eran distintos y que Maradona no se encontraba en Argentina cuando su padre sufrió un agravamiento de salud en el Sanatorio Los Arcos.
En ese contexto, el Tribunal Oral en lo Criminal N.º 7 de San Isidro ordenó allanamientos en la clínica del barrio porteño de Palermo y en la sede de Swiss Medical. En los procedimientos se secuestró la historia clínica del exentrenador de la Selección argentina.
Swiss Medical admitió que, por un error en su sistema de laboratorio, los estudios de Don Diego y de Diego Maradona quedaron registrados bajo un mismo legajo. Según un informe interno, ambos pacientes fueron ingresados inicialmente con sus datos personales y las órdenes de estudios fueron asignadas correctamente. Luego de la primera admisión de Don Diego, se produjo una modificación en su registro: al nombre se le agregó “Armando”, por lo que pasó a figurar como Diego Armando Maradona.
La empresa explicó que, a partir de ese error, los protocolos de laboratorio del padre quedaron asociados al mismo nombre que los del hijo. La compañía atribuyó la situación al funcionamiento de los sistemas de ese período, cuando los estudios de laboratorio y parte de la información administrativa se cargaban manualmente y no existía integración automática entre los registros.
Los fiscales adjuntos de San Isidro, Cosme Iribarren y Patricio Ferrari, afirmaron que “la situación que ha quedado evidenciada en la última jornada del juicio muestra gravedad institucional”. Agregaron: “Corresponderá a los Fiscales a cargo de esa investigación determinar si existió la comisión de delito y en su caso establecer sus responsables. Sin embargo, ninguna acción temeraria podrá poner en jaque la continuidad de un juicio oral válido y eficiente que ha respetado las garantías constitucionales de los involucrados y se afianza en llegar a sus pasos finales con determinaciones más que elocuentes”.
Además de Forlini, están imputados por homicidio simple con dolo eventual el neurocirujano Leopoldo Luque, la psiquiatra Agustina Cosachov, el psicólogo Carlos Díaz, el enfermero Ricardo Almirón, el coordinador de enfermería Mariano Perroni y el médico clínico Pedro Di Spagna. La pena en expectativa para ese delito es de ocho a 25 años de prisión.
