El Partido Socialista de Francia celebrará en octubre una primaria para definir su candidato de cara al próximo ciclo electoral. La disputa incluye a varios dirigentes, entre ellos el eurodiputado Rafael Glucksmann, el ex presidente François Hollande y el primer secretario general Olivier Faure, en un escenario marcado por la necesidad de recuperar competitividad.
El Partido Socialista de Francia atraviesa una interna para definir su candidato de cara al próximo ciclo electoral. La definición tendrá lugar mediante una primaria prevista para octubre, en una competencia que incluye al eurodiputado Rafael Glucksmann, Jerome Getsch, Ségolène Royal y Philippe Brune. También permanece en el centro de la escena el primer secretario general del Partido Socialista, Olivier Faure, mientras que el ex presidente François Hollande mantiene sus propias aspiraciones electorales.
Juan Luis Francia, corresponsal en Francia, explicó en Ronda de Corresponsales (RDC), por +Perfil, el canal de Editorial Perfil, las características de la disputa y el escenario que enfrenta el espacio. Señaló que las denominadas universidades de verano son encuentros anuales de los partidos políticos en los que la militancia se reúne para preparar el año político y electoral. En el caso del Partido Socialista, la particularidad es que todavía no existe una candidatura única consolidada. A diferencia de la Francia Insumisa y de la fuerza de extrema derecha vinculada a Marine Le Pen, el socialismo debe resolver primero quién será su representante.
Entre los nombres que ya se posicionaron aparece Rafael Glucksmann, eurodiputado que integra Plaza Pública, un micropartido que participa junto al Partido Socialista en la organización de la primaria. El corresponsal destacó que Glucksmann cuenta con una fuerte exposición pública. «Glucksmann, un hombre que tiene un ostensible apoyo mediático», señaló.
Otro de los nombres que atraviesa la discusión es el del ex presidente François Hollande, quien ocupó la Presidencia de Francia hasta 2017, antes de la llegada de Emmanuel Macron. Según explicó Francia, Hollande manifestó que no participará de la interna socialista, aunque al mismo tiempo mantiene su intención de competir por la Presidencia. Esa situación deja abierta la incógnita sobre el formato político con el que podría presentarse.
El escenario se completa con otros dirigentes que ya formalizaron sus candidaturas y con eventuales alianzas que comienzan a delinearse. «Hay una interna importante dentro del Partido Socialista», resumió el corresponsal.
Uno de los principales interrogantes es si el Partido Socialista podría alcanzar un acuerdo electoral con la Francia Insumisa de Jean-Luc Mélenchon. Para Francia, esa posibilidad aparece actualmente como muy compleja. El corresponsal señaló que, si Glucksmann se impone en la interna, su posición frente a Mélenchon constituye una de las principales líneas de conflicto. «Su prioridad, más que ganarle a la extrema derecha, es derrotar a la Francia Insumisa», sostuvo.
Francia recordó además el resultado de las elecciones de 2022, cuando Jean-Luc Mélenchon obtuvo el 22% de los votos y Marine Le Pen alcanzó el 23%. La diferencia fue de unos 400.000 votos y permitió que Le Pen avanzara a la segunda vuelta frente a Macron. En aquella elección, el resultado del Partido Socialista fue considerablemente menor. Su candidata, Ana Hidalgo, entonces alcaldesa de París, obtuvo el 1,75% de los votos.
El desempeño anterior coloca al socialismo francés ante el desafío de recuperar competitividad electoral. Sin embargo, la interna no solo está atravesada por cuestiones programáticas, sino también por la capacidad de los candidatos para generar adhesión. Francia señaló que existen cuestionamientos hacia Glucksmann por su perfil político y comunicacional. «Hay muchas críticas también, por ejemplo, a Glucksmann, porque es un candidato que aparece como muy rígido, muy poco carismático», sostuvo. El corresponsal consideró que el atractivo personal puede resultar determinante en una competencia electoral. «El carisma realmente es algo que le falta en el caso de Glucksmann», afirmó.
