Manuela Pavlovsky, hermana de la entrenadora argentina Ernestina «Tina» Pavlovsky, detenida hace un mes en un centro de inmigración en Laredo, Texas, brindó detalles sobre el arresto y las condiciones del lugar.
Manuela Pavlovsky, hermana de la entrenadora argentina Ernestina «Tina» Pavlovsky, detenida desde hace un mes en Estados Unidos, dialogó con Telenoche y relató las circunstancias del arresto y la situación actual de su hermana en el centro de inmigración de Laredo, Texas.
Según Manuela, ambas habían pasado un mes de vacaciones juntas. Luego, Manuela regresó a Argentina y Ernestina tenía previsto volar a Aspen, donde reside. Antes de abordar el avión, fue detenida por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
«Estuvimos un mes de viaje juntas. Ella vive en Aspen y nos encontramos en Miami. Ya habíamos hecho esto, no es que era nuevo. Me dijo: ‘no te asustes, pero me están llevando detenida el ICE'», relató Manuela sobre la última comunicación con su hermana antes de la detención.
Actualmente, Pavlovsky se encuentra en una celda compartida con 62 mujeres dentro del centro de Laredo. Su hermana describió las condiciones del lugar: «No tienen higiene», «no tienen agua potable para bañarse, para lavarse los dientes, lo que sea. Es agua de cloaca». También mencionó la presencia de ratas y cucarachas en las instalaciones.
En cuanto a la situación migratoria, Manuela explicó que Ernestina había estado casada con un ciudadano estadounidense, se divorció y no completó el proceso para regularizar su permanencia. «Estaba ilegal. Estaba casada y divorciada. Y estaba de novia con Cody, que es su novio americano. Y no tenía los papeles todavía», afirmó. Aclaró que había iniciado un trámite anteriormente, pero no tenía una solicitud en curso ni una audiencia programada.
Manuela señaló que su hermana vive en Estados Unidos desde hace once años, «pagaba sus impuestos, trabajaba ahí» y «no tenía ninguna ‘red flag’ de nada». Indicó que ella y su pareja planeaban casarse antes de la detención para iniciar un nuevo proceso migratorio.
Además, Manuela mencionó que a Ernestina se le ofreció la deportación voluntaria, pero ella se negó. «Ella dijo que no, que quería pelear su caso, porque estaba hace muchos años viviendo allá», sostuvo. Su abogado trabaja para obtener su liberación y continuar el caso en Colorado. Un juez le negó la salida bajo fianza por riesgo de fuga, y su próxima audiencia está programada para el 1 de septiembre.
