La Federación de Fútbol de Estados Unidos (U.S. Soccer) asumió el control de US Youth Soccer tras una votación en Dallas. El cambio de gobernanza regirá desde el 1 de septiembre y afecta a casi 2,7 millones de jugadores.
La Federación de Fútbol de Estados Unidos (U.S. Soccer) absorbió el control de US Youth Soccer (USYS) tras la votación del sábado en Dallas. La decisión modificó la gobernanza del fútbol juvenil recreativo y estableció una integración que comenzará el 1 de septiembre.
USYS registra cada año a casi 2,7 millones de jugadores a través de 54 asociaciones estatales. Según informó U.S. Soccer Parent, a partir de ahora esas asociaciones pasarán a relacionarse directamente con la federación nacional como brazos locales de U.S. Soccer. Ninguna de las dos organizaciones informó el resultado numérico de la votación.
La enmienda aprobada convirtió a la federación en el único miembro con derecho a voto dentro de USYS. El cambio transfirió el control institucional y activó una disolución progresiva de la asociación nacional durante aproximadamente dos años, un proceso que la federación espera completar en 2028.
La decisión se adoptó en la asamblea general anual de US Youth Soccer, celebrada en el hotel Hilton Anatole de Dallas. El voto correspondió a las asociaciones estatales, después de meses de revisiones sobre el texto de la enmienda.
Qué cambia para las familias esta temporada
Para las familias, el efecto práctico inmediato es limitado. Las asociaciones estatales seguirán, al menos durante el otoño boreal y probablemente más allá, con tareas habituales: inscripción de jugadores, controles de seguridad, designación de árbitros y organización de programas locales.
Las ligas de clubes, las copas estatales, las credenciales de jugador y las pruebas de Olympic Development Program (ODP) continuarán con los calendarios ya publicados. USYS siguió difundiendo con normalidad los eventos del ciclo actual de ODP y la información de President’s Cup.
U.S. Soccer Parent señaló que una de las piezas más relevantes a largo plazo es la posibilidad de crear un sistema único y centralizado de inscripción para millones de jugadores. Ese esquema le daría a la federación visibilidad directa sobre quién juega, dónde lo hace y en qué nivel, una base de datos que considera necesaria para cualquier reforma seria de detección de talento.
La federación fundamentó el movimiento en su revisión del ecosistema de 2023. Ese análisis concluyó que las asociaciones estatales tienen valor real como proveedoras de programas locales, pero detectó dos problemas: la competencia por retener jugadores dentro de un sistema de registro y la fragilidad operativa o financiera de parte de esas entidades.
La federación sostuvo que, al estar ligadas a USYS, esas asociaciones dedicaron tiempo y dinero a defender su base de inscripciones frente a US Club Soccer y otras organizaciones. Según ese razonamiento, esa energía se desvió de tareas como trabajar con municipios para mejorar canchas y programas en zonas con menos acceso.
Qué sigue abierto tras la votación
Entre las cuestiones abiertas aparecen cuatro temas centrales para las familias: President’s Cup, el programa Olympic Development Program, las reservas financieras de USYS y el eventual rediseño del mapa de asociaciones estatales.
The Athletic informó que President’s Cup, el torneo nacional que USYS celebra en julio, pasará al control de la federación, según reportó U.S. Soccer Parent. El formato futuro no fue anunciado, y el comunicado oficial del sábado no mencionó ni ese certamen ni el campeonato nacional de USYS.
Con ODP ocurrió algo similar. Durante años fue una vía importante hacia el fútbol universitario y profesional, pero perdió peso con el crecimiento de las academias y las ligas nacionales. El escenario que se discute contempla dos opciones: reconstruirlo como una red local de identificación de talento o redirigirlo por completo. No hay una decisión tomada.
Tampoco se resolvió qué ocurrirá con USD 15 millones en reservas que posee USYS. Personas familiarizadas con el plan esperan que la mayor parte, o incluso la totalidad, termine en manos de las asociaciones estatales, pero no se publicó una fórmula de reparto y el lenguaje legal que regula ese traspaso es complejo.
La estructura territorial también podría reducirse. Hoy existen 54 asociaciones estatales y cuatro estados tienen dos cada uno: California, Texas, Nueva York y Pensilvania. La expectativa es que el número disminuya, aunque no se informó un calendario ni una cifra objetivo.
Otra incógnita afectó al estatus jurídico de esas asociaciones. Nadie precisó si seguirán como organizaciones sin fines de lucro independientes o si pasarán a convertirse en oficinas locales de la federación. Algunos servicios, además, podrían administrarse en forma regional o nacional.
Qué impacto tiene en los costos del fútbol juvenil
Uno de los puntos más claros del proceso fue lo que no cambió. Según U.S. Soccer Parent, la absorción no estuvo pensada para desmontar el modelo de pago por jugar ni para reducir de forma drástica, en el corto plazo, lo que pagan las familias.
La presidenta del directorio de USYS, Tina Rincon, definió la votación como un “paso histórico” para hacer el deporte “más asequible y accesible para los niños y sus familias en todo el país”. Pero nada de lo aprobado el sábado modificó las cuotas de los clubes, los viajes a torneos ni las ligas donde se concentraron esos costos.
La razón es estructural: los gastos más altos están en los niveles competitivos y preprofesionales, con miles de dólares en cuotas, traslados de larga distancia y eventos de exhibición. Esos circuitos son gestionados por ECNL, Girls Academy, MLS Next y clubes independientes, plataformas que no formaron parte de la votación del sábado.
El director de operaciones de U.S. Soccer, Dan Helfrich, dijo a mediados de julio que el borrador del plan juvenil más amplio sería enviado para recibir comentarios y que la versión final se publicará en los próximos meses. Hasta que ese documento exista, el cambio afectó la arquitectura institucional del sistema más que el costo concreto para las familias.
La titular de U.S. Soccer, Cindy Parlow Cone, sostuvo en el comunicado de la federación que las asociaciones estatales conocen a sus comunidades y que una colaboración más estrecha puede generar mejores experiencias y más oportunidades para jugadores, familias, entrenadores y árbitros. El director ejecutivo y secretario general JT Batson afirmó que esas asociaciones seguirán siendo parte integral del trabajo en las comunidades.
La incertidumbre alcanzó incluso a dirigentes estatales, que según U.S. Soccer Parent no tenían plena claridad sobre el alcance exacto de lo que estaban votando hasta poco antes de la sesión. Entre algunos persisten dudas sobre las intenciones de la federación, las negociaciones con la cúpula de USYS, la relación con US Club Soccer y la seguridad laboral dentro de esas organizaciones.
La integración comenzará formalmente el 1 de septiembre y su desarrollo mensual todavía no fue detallado. La federación también mantiene conversaciones con US Club Soccer y con AYSO, aunque en cada caso el proceso será distinto por la estructura de esas entidades.
