El Ministerio de Economía concretó una operación de canje de títulos por hasta US$ 2.000 millones con el Banco Central de la República Argentina (BCRA) para dotar a la autoridad monetaria de instrumentos dollar-linked que permitan contener la cotización del dólar sin vender reservas.
El Gobierno nacional, a través de las secretarías de Finanzas y Hacienda, realizó una operación de canje de títulos de deuda con el Banco Central de la República Argentina (BCRA) por un monto de hasta US$ 2.000 millones. La operación se efectuó el viernes 4 de septiembre y se liquidó este lunes, según consta en la resolución conjunta publicada en el Boletín Oficial.
El mecanismo consiste en que el BCRA entregue una LECAP en pesos con vencimiento el 30 de octubre y reciba a cambio dos instrumentos dollar-linked, cuyo capital se ajusta por la evolución del tipo de cambio oficial. En concreto, el canje contempla hasta US$ 800 millones de una LELINK con vencimiento el 30 de septiembre y hasta US$ 1.200 millones de otra que vence el 30 de octubre. Los montos definitivos quedan sujetos a los precios de mercado al momento de la transacción.
El objetivo declarado es ampliar la cantidad de instrumentos disponibles para que el BCRA intervenga en el mercado financiero. Los títulos dollar-linked pueden ser vendidos a bancos y otras entidades financieras para ofrecerles cobertura cambiaria y, de esa manera, reducir la demanda de dólares en el mercado spot. Así, la autoridad monetaria puede influir sobre el precio de la divisa sin tener que utilizar reservas internacionales de manera directa.
Esta herramienta ya fue utilizada en julio de este año, cuando el Tesoro y el BCRA concretaron un canje similar por otros US$ 2.000 millones. La nueva operación recompone parte del stock de títulos disponibles para este tipo de intervenciones.
La medida se da en un contexto de atención sobre el tipo de cambio. El dólar mayorista superó a fines de agosto los $1.500, en un marco en el que el Gobierno busca sostener la estabilidad cambiaria como uno de los pilares para contener la inflación.
Desde el punto de vista financiero, el canje no implica una transferencia directa de dólares al BCRA, sino una modificación en la composición de sus activos: la autoridad monetaria resigna una letra en pesos a tasa fija y recibe títulos vinculados al dólar. En tanto, el Tesoro disminuye su deuda en instrumentos a tasa fija en pesos y aumenta la asociada a la evolución del tipo de cambio, lo que reduce el riesgo de suba de tasas en pesos pero incrementa la exposición a una eventual depreciación del peso.
El movimiento ocurre además mientras el BCRA redujo de manera significativa su posición vendida en contratos de dólar futuro. Según estimaciones de MAP Latam, citadas por Clarín, esa posición alcanzó un máximo de US$ 6.844 millones en septiembre de 2025 y bajó a US$ 485 millones en julio de 2026.
Con esta operación, el Gobierno suma una herramienta adicional para administrar las tensiones cambiarias en el tramo final del año, mediante bonos vinculados al dólar en poder del BCRA que pueden utilizarse para intervenir en el mercado financiero y contener movimientos bruscos del tipo de cambio sin recurrir a una venta directa de reservas.
