Matías Gvozdenovich asumirá la presidencia de la UCR provincial en los próximos días. La difusión de un video y una reunión de Soledad Carrizo con Gabriel Bornoroni generaron reacciones internas y abrieron el debate sobre alianzas futuras.
El nuevo presidente del Comité Provincia de la UCR de Córdoba, Matías Gvozdenovich, asumirá formalmente en los próximos días. Su llegada a la conducción partidaria se produce tras el triunfo electoral en la interna, que abrió una etapa de ordenamiento interno. En paralelo, una reunión de la dirigente radical Soledad Carrizo con Gabriel Bornoroni, referente de La Libertad Avanza, y Marco Puricelli en San Francisco generó nuevas señales políticas.
Gvozdenovich publicó un video en redes sociales en el que aparecen Rodrigo de Loredo, Javier Bee Sellares, Alejandra Ferrero y otros referentes de la alianza Generación X. La difusión de ese material tuvo un efecto inmediato de malestar puertas adentro, según dirigentes consultados. Algunos atribuyeron la construcción del video al entorno de De Loredo. «No podemos arrancar así», declaró un radical que pidió reserva de su nombre.
El primer desafío de Gvozdenovich consiste en transformar el triunfo interno en autoridad partidaria sin que la nueva conducción sea percibida como una prolongación de la interna. También hubo socios y referentes territoriales que observaron los primeros movimientos del oficialismo partidario, mientras radicales que participaron de la campaña en Capital, Colón y Cruz del Eje manifestaron molestia tras la jornada electoral.
En forma paralela, se difundió una foto de Soledad Carrizo con Gabriel Bornoroni y el radical Marco Puricelli, junto a dirigentes de San Francisco. Bornoroni afirmó: «San Francisco tiene que volver a ser el faro del este cordobés». El dirigente libertario puso el foco en la inseguridad y en problemas de planificación en la ciudad cabecera del departamento San Justo.
«La inseguridad en Córdoba dejó de ser un tema de la Capital y hoy afecta a todas nuestras ciudades. El peronismo no sabe cómo resolver el problema», sostuvo Bornoroni. Y agregó: «Tenemos que ofrecerle a los cordobeses un nuevo proyecto que ponga a la provincia de pie».
Carrizo, integrante de la mesa política de La Libertad Avanza en Córdoba, se sumó con una definición breve: «Es por acá… Es juntos». Puricelli, por su parte, valoró el encuentro y se refirió a los «desafíos y obstáculos» de San Francisco, y planteó como objetivo «consolidar un cambio de raíz» en la ciudad.
De Loredo ya se había pronunciado a favor de un gran frente no peronista, mientras que La Libertad Avanza mantiene sus propias condiciones. La foto Carrizo-Bornoroni introduce la discusión sobre posibles alianzas antes de que exista una definición formal. No implica por sí sola un acuerdo electoral, pero muestra canales de diálogo abiertos y dirigentes radicales que se mueven en un escenario que excede los límites partidarios.
El mensaje de Bornoroni sobre un «nuevo proyecto» provincial y la respuesta de Carrizo agregan una capa política a una reunión presentada alrededor de problemas locales. La discusión por San Francisco funciona como una primera estación de una conversación más amplia.
A pesar de que la elección ya quedó atrás, el cortocircuito por el video de Gvozdenovich exhibió asperezas que la nueva conducción deberá limar. El radicalismo cordobés enfrenta un juego en dos canchas: ordenar hacia adentro y construir una alternativa para 2027 hacia afuera.
