El excapellán de la Policía Bonaerense Christian von Wernich, condenado a prisión perpetua por crímenes de lesa humanidad, solicitó a su obispo que gestione un traslado temporal desde Campo de Mayo a la cárcel de Devoto para asistir a la visita papal.
El excapellán de la Policía Bonaerense Christian von Wernich, condenado a prisión perpetua por crímenes de lesa humanidad, pidió que lo trasladen desde la unidad penitenciaria de Campo de Mayo a la cárcel de Villa Devoto para encontrarse con el papa León XIV durante una eventual visita del pontífice al penal porteño.
El sacerdote, de 89 años, dirigió una carta al obispo de Nueve de Julio, Ariel Torrado Mosconi, para solicitarle que interceda ante el Tribunal Oral Federal N° 1 de La Plata, que intervino en la causa por la que fue condenado. El texto fue difundido por el Foro Argentino de Defensa, según informó Infobae.
Von Wernich planteó que el traslado sería temporal y que permanecería en Devoto únicamente durante la visita papal. En la carta sostuvo que ambas unidades pertenecen al Servicio Penitenciario Federal y que, por ese motivo, el operativo podría coordinarse por unas horas. La solicitud requiere una autorización judicial; la difusión de la misiva no implica que el permiso haya sido concedido.
«Mi más hondo anhelo espiritual es poder estar presente en ese encuentro único con el Sucesor de Pedro», escribió el ex capellán. También invocó su edad y una discapacidad motriz para pedir la intervención del obispo. Según expresó, recibir la bendición del pontífice representaría «un bálsamo de misericordia y paz espiritual» en esta etapa de su vida.
La condena por crímenes de lesa humanidad
El 9 de octubre de 2007, el Tribunal Oral Federal N° 1 de La Plata condenó a von Wernich a prisión perpetua por su participación en siete homicidios, 31 casos de torturas y 42 privaciones ilegales de la libertad durante la última dictadura militar.
Los delitos fueron cometidos en centros clandestinos que integraban el Circuito Camps, la estructura represiva que funcionó bajo la órbita de la Policía Bonaerense. Durante el juicio, sobrevivientes y otros testigos describieron la presencia del sacerdote en lugares de detención y su intervención en interrogatorios a personas secuestradas.
Entre los hechos examinados por el tribunal estuvo el asesinato de siete jóvenes secuestrados en La Plata. Según los testimonios incorporados a la causa, von Wernich aprovechó su condición de religioso para acercarse a detenidos y familiares, obtener información y hacerles promesas sobre la suerte de las víctimas.
La condena convirtió al ex capellán en uno de los integrantes de la Iglesia católica sentenciados por su participación en el terrorismo de Estado. Casi dos décadas después del fallo, permanece detenido en la Unidad 34 de Campo de Mayo, desde donde presentó el pedido para asistir al encuentro con León XIV.
